Son muchas las personas que con sus ganas de ayudar a quienes más lo necesitan “donan” un ratito de su tiempo y se suman a campañas o propuestas para colaborar.
Este es el caso de Griselda, una psicopedagoga que se acercó como voluntaria al Hogar San Martín de Tours para ofrecer su tiempo y experiencia en pos de enriquecer la vida de los abuelos residentes.
“Comenzó un voluntariado con nuestra gente, viniendo los sábados para generar actividades que contribuyan a levantar su autoestima y les genere nuevas expectativas”, explicaron desde el Hogar sobre la tarea que empezó a desarrollar.

Así, comenzó a implementar una serie de actividades diseñadas no solo para entretener, sino también para fomentar la reflexión personal y la conexión con su entorno.
“Comenzó con los Abuelos, tanteando el terreno, a ver qué respuesta iba a encontrar, y lo encontrado superó las expectativas”, agregaron desde el Hogar a la vez que agradecieron su colaboración con los internos.

Las actividades generan un ambiente más animado y participativo, y los residentes han respondido con entusiasmo y gratitud.
Desde las redes del Hogar mostraron el trabajo para alentar a más personas a realizar este tipo de actos que enriquecen las vidas de los residentes, sino que también fortalece el espíritu comunitario del hogar.







