«Es una locura la declaración del Presidente»

Sorprendente, grave y «una locura». Así definieron desde el gobierno provincial a las declaraciones del presidente Alberto Fernández, quien en una entrevista aseguró que Mendoza cerró sus fronteras como medida para mitigar los riesgos de contagio de coronavirus.

«En Argentina hay muchas provincias que cerraron las fronteras, como si las provincias tuvieran fronteras. Estamos en un Estado federal donde hay límites, no fronteras. Pero Mendoza cerró las fronteras, Corrientes cerró las fronteras y Jujuy cerró las fronteras ¿Qué es esa locura?«, describió Fernández.

Esa frase cayó como una bomba en la Casa de Gobierno, desde donde salieron a responder con contundencia: «Es una locura la declaración del Presidente», lanzó Víctor Ibañez, ministro de Gobierno. «Es sorprendente que diga que el gobernador ha cerrado las fronteras cuando sólo ordenó aislamiento obligatorio a los que ingresan a Mendoza», explicó.

«Es grave decir eso. Hay provincias que no están dejando pasar ciudadanos por sus fronteras, pero Mendoza los deja ingresar, acompañándolos para garantizar que cumplan el aislamiento. Los que no pueden ir a sus casas, van a hoteles», manifestó el ministro.

Desde el Ejecutivo mendocino afirmaron que las fronteras no están cerradas sino «híper controladas». Y destacaron que en la provincia comenzaron controles sanitarios y seguimiento epidemiológico una semana antes que la Nación. «Controlamos los ingresos a la Provincia prácticamente desde comienzos de marzo y aislamos a los que venían de viaje cuando en Ezeiza todavía no hacían ningún control», señalaron.

«Nadie desconoce el sistema federal argentino», respondió Ibañez, quien vinculó el ataque de Fernández con una cuestión partidaria. «No se si es casual que el Presidente se preocupe por las tres provincias que no son de su color político, es un detalle que no es menor», opinó el funcionario local.

En declaraciones al portal El cohete a la Luna, Fernández sólo mencionó a Mendoza, Jujuy y Corrientes como las provincias que cerraron sus fronteras para evitar la propagación del coronavirus. Justamente las tres están gobernadas por el radicalismo.

Ibáñez destacó que «pareciera que molesta» que el Gobierno de Mendoza se anticipó a decisiones nacionales. «Le guste o no le guste al Presidente, nos hemos adelantado mucho. Reaccionamos a tiempo con el control de ingreso y egreso, que no es cierre de fronteras», señaló.

Entre esas medidas anticipadas por Mendoza, Ibañez mencionó la decisión de «disponer que quienes ingresan a la provincia, que lo hacen libremente, deben cumplir con el aislamiento obligatorio«. Además detalló que Suarez fue el primero «en poner un tope de $50 mil para el sueldo de funcionarios políticos, en comprar insumos respecto del COVID-19 y la prevención y es uno de los que tiene todo el Estado en la calle trabajando».

El funcionario además le pidió autocrítica al gobierno nacional por el descontrol que se vivió el pasado viernes en los bancos. «Me parece que tuvo un traspié importante con los jubilados. Pero no se puede cuestionar ahora a los gobernadores de las provincias conducidas por la oposición. Suarez ha cumplido con las decisiones nacionales, y si el enojo de Fernández tiene que ver con sus propias decisiones, es otra cosa».

Por su parte Andrés «Peti» Lombardi, presidente de la Cámara de Diputados, comentó que «parece que el Presidente improvisa la salida de la cuarentena o de esta etapa de aislamiento obligatorio».

Según el legislador, se debe hacer «de forma ordenada, liberando actividades y zonas donde el COVID-19 se encuentra controlado». Y añadió: «Dejar el libre acceso y circulación por todo el territorio argentino es irresponsable. La única forma de aislarse para que no vuelva el COVID-19 es controlando los ingresos«.

Se trata del segundo cruce importante entre Mendoza y la Nación, en medio de las medidas adoptadas durante la pandemia. El primero ocurrió cuando Suarez se quejó porque la Casa Rosada centralizó la compra de reactivos y respiradores mecánicos, generando la respuesta del ministro de Salud, Ginés González García.

 

Fuente: El Sol