Las tormentas que azotaron a San Rafael el último fin de semana han derivado en una profunda controversia institucional debido a la interrupción de los vuelos de mitigación por falta de combustible. El hecho cobra especial relevancia dado que la Municipalidad de San Rafael asumió recientemente la gestión del sistema de lucha antigranizo, luego de que el gobierno provincial decidiera dar de baja el programa.
La denuncia de Aviación San Rafael
Renato Acuña y Marcelo Merello, representantes de la empresa Aviación San Rafael —encargada de la operatividad de los vuelos—, confirmaron que las tres aeronaves estuvieron activas desde las 19 del sábado hasta las 3:24 del domingo. Sin embargo, denunciaron que el operativo se vio severamente limitado porque el personal de la Aeroplanta de YPF no se presentó para realizar la recarga de las unidades durante la madrugada.
Merello explicó que, tras agotar las reservas de combustible en las primeras incursiones contra tormentas de gran potencia, resultó imposible continuar con la siembra de nubes. Según el directivo, se realizaron insistentes llamados telefónicos a los responsables del abastecimiento, pero no obtuvieron respuesta, lo que obligó a los aviones a permanecer en tierra mientras el fenómeno meteorológico continuaba afectando las zonas productivas.
La defensa del mandatario de YPF
Por su parte, Aldo Matbichuck, mandatario de la Aeroplanta de YPF en el aeropuerto Santiago Germanó, brindó una versión contrapuesta. Matbichuck aseguró que el operario cumplió con su horario establecido y que el servicio se extendió hasta las 23 del sábado, momento en que se retiró del lugar. El responsable de la planta argumentó que no se habían coordinado «guardias pasivas» para cubrir la contingencia nocturna y que la empresa de aviación no utilizó los canales de comunicación institucionales previstos para emergencias.
Asimismo, Matbichuck cuestionó la falta de previsión de la operadora actual, señalando que con proveedores anteriores se utilizaba un «batán» (carro de combustible móvil) para evitar depender exclusivamente del personal de la planta. Según su postura, la falta de este elemento y de una coordinación logística adecuada fueron los factores que impidieron el reabastecimiento.
El respaldo documental del municipio
Ante este cruce, la Municipalidad de San Rafael hizo público un documento técnico que respalda su postura. El escrito confirma que la Aeroplanta de YPF tiene la obligación contractual de proveer combustible Jet A-1 «en todo horario» para las aeronaves afectadas al sistema de mitigación de granizo.
Desde la comuna destacaron que, al tratarse de un servicio de emergencia esencial para la economía regional, no existen restricciones horarias que justifiquen el desabastecimiento. Respecto a la propuesta del «batán» sugerida por Matbichuck, los técnicos municipales y de aviación coincidieron en que su uso es «totalmente inseguro e inviable» dentro de las normativas vigentes, ya que el almacenamiento y la carga deben cumplir con estrictos controles de calidad y seguridad que solo la planta puede garantizar.

Según el documento, YPF a través de su permisionario “se comprometió a abastecer de combustible a los aviones que integran el Sistema de Lucha Antigranizo en San Rafael y General Alvear”. La nota está firmada, entre otros, por el propio Matbichuk, lo que lo responsabilizaría ante el eventual incumplimiento.
La situación ha generado una fuerte tensión política, y las autoridades locales no descartan iniciar acciones legales contra los responsables de la interrupción del servicio, mientras se evalúa el impacto definitivo de la piedra en los distritos sanrafaelinos y, sobre todo, en ciudad.







