Especialista explicó qué efectos genera y cuánto durará el fenómeno de “El Niño” en Mendoza

El fenómeno de El Niño o El ENOS (El Niño-Oscilación del sur) se instaló en el territorio nacional y desde el Servicio Meteorológico Nacional ya advirtieron sobre sus posibles consecuencias para las distintas regiones de nuestro país. En el caso de la provincia de Mendoza, siempre de acuerdo al análisis de los especialistas, el evento no tendría impacto en las precipitaciones ni durante la primavera ni en el verano. Sin embargo, podría incidir en las nevadas de finales de septiembre, principalmente en la zona sur cordillerana de San Rafael y Malargüe.
«El fenómeno es global, por lo tanto, ya se registran características típicas del evento que afectan también al país. Se venía hablando desde hace un tiempo porque se experimentaba un calentamiento. Hasta el año que viene, más precisamente hasta el próximo otoño, vamos a estar bajo la influencia de dicho fenómeno. Hacía bastante tiempo que no se registraba, aunque tendrá más influencia en la zona este de la Argentina», comentó al comienzo de la nota con FM Vos 94.5 José Luis Stella, investigador del Servicio Meteorológico Nacional.
«En la zona del litoral y provincia de Buenos Aires es donde tiene más impacto en cuanto a las precipitaciones. Salimos del fenómeno La Niña que generó una sequía terrible en muchas zonas del país, así que en estas regiones habrá un cambio paulatino favorablemente. En Corrientes, Misiones y Entre Ríos ya se comenzaron a registrar lluvias que establecen la llegada de El Niño», manifestó a modo de explicación.
A su vez, aseguró que la región de Cuyo no se verá muy afectada por el fenómeno, a excepción de la zona cordillerana. «En la Patagonia y sobre la cordillera de Mendoza el invierno estuvo marcado por algunas señales de El Niño. Hubo bastantes temporales de lluvias y nieve en Neuquén, Río Negro y sur de Mendoza. El fenómeno podría extenderse hasta el principio de la primavera, sin embargo, después se va a ir disipando en esa región», aseveró Stella.
Después, dio detalles de cuáles son los factores que originan estos cambios tan bruscos en el clima que se experimentan. «Pasar de La Niña a El Niño tan abruptamente es llamativo, pero el motor es la temperatura del agua del mar. La zona del océano en Ecuador es fundamental, debido a que es donde se acumula la energía que repercute en la circulación atmosférica. Antes había un enfriamiento y ahora un calentamiento, entonces cuando el agua se calienta por demás comienzan a circular las corrientes de aire con sus ascensos y descensos originando que en las regiones donde hubo sequía ahora llueva mucho», argumentó el investigador del Servicio Meteorológico Nacional.
«Lo ideal pudo haber sido pasar a una neutralidad. Pasó de estar muy frío el océano a estar muy caliente ahora. En algunas zonas hay dos grados más que por encima de lo normal. Es decir que a mayor calentamiento más fuerte El Niño», amplió en torno a las características de este fenómeno.
Para terminar, estimó a cuánto ascenderían las precipitaciones en la zona este del país y cómo afectaría a esa región productora rural. «Uno aprende de la propia historia. Este no es el primer evento de El Niño que tiene lugar, entonces los productores ya saben de qué se trata. Incluso, han sufrido inundaciones en otros eventos como este. Por este motivo está bueno tomar medidas de prevención, en verano las tormentas se incrementan y en el otoño sucede lo mismo pero con las lluvias. Pueden ser varios los meses con excesos de precipitaciones”, advirtió. “En el otoño se acentúa el fenómeno con lluvias persistentes que pueden complicar la situación. La posibilidad de que dicho fenómeno continúe es del 100 %», aseveró el especialista José Luis Stella.