Espías sin control

En el Congreso de la Nación existe una Comisión Bicameral Permanente de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia, integrada por siete senadores y otros tantos diputados. Creada en 2001, esta comisión es el único órgano de control y supervisión de los servicios de Inteligencia previsto por la Ley Nacional que regula esa actividad estatal.

Según publicó un diario nacional, muy pocos saben de ella y menos aún de su actividad, porque el secreto que caracteriza al mundo del espionaje se hizo carne en esa comisión, con el agravante de que, en vez de controlar a los servicios, corre el peligro de incurrir en los mismos vicios de los organismos a los que debería supervisar. Por lo pronto, negándose a informar qué hace y cómo justifica su presupuesto anual de 6 millones de pesos.