Espíritu Armónico

En la tierra, hoy por hoy, indudablemente escasean los liderazgos más penetrantes y verdaderos, más coherentes en relación con el lenguaje y las acciones, pues nuestro principal deber radica en acogernos y no en  dañarnos unos a otros. La desorientación es tal, que ni los adultos pueden perder más tiempo en mentalidades de otro tiempo, ni tampoco los niños, que son nuestra esperanza de futuro, deben realizar trabajos para los cuales no tienen la edad mínima legal. Urge, en consecuencia, tomar nuevos rumbos acordes a esa amplitud de horizontes, porque no puede haber espíritu armónico si nuestro ánimo positivo no se extiende por todos los continentes y océanos. Indudablemente, tampoco puede haber solidaridad que no esté abierta a todos, por muy distintos que nos sintamos unos de otros. No arrojemos más frentes. Abrámonos para abrazarnos. Y socialicemos esa justicia equitativa, más allá de las meras palabras de la ley.

Víctor Corcoba Herrero/ Escritor