Estaciones de servicio en transición: «Queremos ser el eje del nuevo paradigma de la electromovilidad»

Isabelino Rodríguez, presidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (CECHA), analizó el impacto del desembarco de 7.000 vehículos eléctricos en el país y el rol que jugarán las estaciones de servicio. Además, advirtió sobre la «canibalización» del mercado que podrían generar las nuevas estaciones móviles y destacó el potencial de Vaca Muerta como puente en la transición energética.
La electromovilidad como nuevo modelo de negocio
Con la llegada de miles de unidades de origen chino y el crecimiento sostenido de patentamientos, el sector se prepara para una metamorfosis. Rodríguez sostuvo que las estaciones deben dejar de ser meros surtidores de combustible derivados del petróleo. «Desde CECHA estamos trabajando con legisladores nacionales para que las estaciones de servicio sean el eje de este nuevo paradigma», dijo a FM Vos 94.5.

Corredores verdes y el desafío de la autonomía en ruta
El presidente de CECHA identificó a las rutas nacionales como el verdadero punto crítico. «Hoy tenemos un serio desequilibrio en lo que se refiere a la carga y problemas de infraestructura eléctrica para hacer frente a la demanda. Por eso es vital aumentar los ‘corredores verdes’ a lo largo y ancho del país», advirtió. En 2025 se patentaron 1.300 vehículos eléctricos, el doble que el año anterior, lo que exige inversiones robustas en la red eléctrica.
Estaciones móviles: «No queremos una competencia desleal»
Respecto a la reglamentación que permite el expendio a través de cisternas móviles, la posición de los estacioneros es de cautela. «Vemos bien la posibilidad en parajes donde hoy no hay disponibilidad, pero consideramos una competencia desleal que se coloquen en lugares donde ya hay estaciones afiatadas», manifestó Rodríguez, solicitando una regulación clara para evitar la «canibalización» del mercado.
Vaca Muerta y la transición hacia el GNC
Para Rodríguez, la transición hacia lo eléctrico será más lenta de lo previsto, encontrando en el gas natural un aliado estratégico intermedio. «Tenemos una matriz energética muy benigna con el gas. Por eso, vemos que la transición energética real para el transporte de carga y pasajeros pasará primero por el GNC», concluyó.