Estancamiento exportador: para la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo urge una reforma integral de la matriz productiva ante la pérdida de competitividad nacional

La inserción de la provincia de Mendoza en el mercado internacional atraviesa un periodo de profunda revisión estructural. Mientras los indicadores de exportación a nivel nacional evidencian una tendencia de crecimiento, los despachos mendocinos acumulan un retroceso relativo frente al promedio del país y de sus vecinos de la región. El reciente informe del Consejo Empresario Mendocino (CEM) expuso con exactitud numérica el persistente deterioro de los envíos al exterior durante la última década, encendiendo las alarmas en el sector privado. Mario Bustos Carra, gerente general de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo (CCECuyo), coincidió con el diagnóstico y analizó las causas profundas del fenómeno, entre las que destacó el avance inmobiliario sobre tierras cultivables, el impacto de las restricciones comerciales previas, la asimetría regulatoria con la vecina provincia de San Juan y las complejas negociaciones con Brasil en el marco del Mercosur frente a la competencia del ajo proveniente de China.

El retroceso en el posicionamiento mendocino no responde a crisis sectoriales aisladas, sino a la pérdida sistemática de hectáreas productivas orientadas a cultivos tradicionales de exportación. «El excelente y detallado informe que elaboró el Consejo Empresario Mendocino puso en números precisos una realidad que desde nuestra institución venimos advirtiendo desde hace mucho tiempo. Podemos graficar el terreno perdido con un solo ejemplo contundente; Mendoza supo ser la principal provincia producción e introductora olivícola de la República Argentina, superando con claridad a San Juan, La Rioja y Catamarca; hoy nos hemos retraído hasta el cuarto lugar nacional. Este retroceso se replica de igual modo en sectores troncales como la manzana y la pera, donde se ha perdido una enorme cantidad de área geográfica cultivada, afectando de forma directa el volumen final de divisas», indicó Mario Bustos Carra, gerente general de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo (CCECuyo), en una entrevista que brindó a FM Vos 94.5.

«La causa fundamental de este declive ha sido la histórica falta de una política integral de ordenamiento territorial. Muchas fincas dotadas de suelos de altísima aptitud agrícola se transformaron en barrios cerrados y valles privados. Esto responde a la libre oferta y demanda de la tierra en un contexto donde la actividad agrícola dejó de ser rentable, sumado al impacto de factores climáticos adversos en cultivos de una única cosecha anual. El resultado es que en el año 2012 Mendoza exportaba más de 1.800 millones de dólares y hoy, casi quince años después, apenas superamos los 1.500 millones«, coincidió.

Mario Bustos Carra, gerente general de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo (CCECuyo)

Insumos bloqueados y la necesidad de políticas activas integradas

El desarrollo sostenido de una plataforma exportadora requiere una macroeconomía previsible que garantice la incorporación de tecnología, complementada con incentivos provinciales directos. «Para desarrollar y expandir las exportaciones es una condición biológica del comercio permitir las importaciones; se necesita tecnología de punta, bienes de capital e insumos específicos. Las políticas hostiles hacia el sector privado aplicadas a nivel nacional en la última década generaron un entramado de trabas burocráticas que afectó severamente nuestra capacidad productiva. Sin embargo, no podemos justificar todo el retroceso en el contexto federal», expresó.

En el año 2025, las exportaciones de Mendoza se ubicaron un 15% por debajo de los niveles de 2015, mientras que las exportaciones totales de la Argentina crecieron un 13% en el mismo periodo. «Es evidente que nos faltan políticas públicas locales activas», opinó Bustos Carra al respecto.

«Nuestra vecina provincia de San Juan aplicó herramientas de facilitación sustancialmente más efectivas: simplificación de caminos, conectividad en las redes de electricidad y gas, y bajas sustanciales de impuestos internos. Esas acciones determinan que un empresario opte por radicar sus inversiones en una plaza o en otra. Instituciones como ProMendoza realizan una labor excelente, pero la promoción comercial necesita encuadrarse en un ecosistema provincial que reduzca los costos internos y fomente el valor agregado«, añadió.

Mario Bustos Carra

El modelo México como espejo de diversificación

La Cámara de Comercio Exterior de Cuyo (CCECuyo) promueve una reconfiguración profunda de la economía provincia inspirada en procesos de apertura exitosos, donde el desarrollo de los recursos no renovables sirva como una palanca financiera y tecnológica para fortalecer los sectores tradicionales. El principal antecedente de esta estrategia se refleja en el ejemplo del tratado de comercio de NAFTA en México. Antes de la firma del acuerdo comercial con el bloque del norte (Estados Unidos y Canadá), el petróleo crudo concentraba entre el 60% y el 70% de las exportaciones totales mexicanas. Tras la apertura y la integración regional, el sector petrolero sostuvo e incluso incrementó sus volúmenes físicos de extracción, pero pasó a representar solo el 18% del total de las divisas ingresadas debido al crecimiento exponencial y competitivo de las manufacturas aéreas, automotrices y el sector agroalimentario.

Este espejo internacional es el que propone la institución para alcanzar el denominado equilibrio mendocino, evitando la primarización absoluta de la economía. «En la provincia debemos replicar ese esquema; la minería sustentable y la extracción energética en la lengua local de Vaca Muerta no deben reemplazar de ningún modo la matriz existente, sino generar las regalías y los recursos necesarios para blindar y modernizar la agroindustria», explicó el gerente general Mario Bustos Carra, marcando una línea clara sobre el destino de los fondos de origen extractivo.

La necesidad de esta reconversión coincide con la aparición de nuevos nichos agrícolas que empiezan a trazar el camino de la diversificación en el territorio. En paralelo al retroceso geográfico que sufren los frutales tradicionales de carozo y pepita, el sector privado mendocino registra un crecimiento marcadamente positivo en la implantación, procesamiento y exportación de frutos secos, puntualmente concentrado en el sector de la nuez de alta calidad.

Tras analizar este escenario, se desprende que el diseño de una Mendoza exportadora hacia las próximas décadas requiere una visión armónica como utilizar la riqueza finita del subsuelo para financiar la infraestructura hídrica y tecnológica que demandan los cultivos del suelo, garantizar una economía diversificada y competitiva a nivel global.

La diplomacia del ajo: el quiebre del equilibrio con Brasil

Las negociaciones comerciales dentro del Mercosur se presentan como el escenario urgente para defender a uno de los sectores más dinámicos y generadores de empleo de la provincia. «El sector del ajo de Mendoza es un actor sumamente competitivo y activo en el comercio exterior, pero actualmente sufre las consecuencias directas de decisiones políticas internacionales que alteran las reglas del mercado. Históricamente, manteníamos una excelente y fluida relación comercial con el bloque importador de la República Federativa de Brasil. Sin embargo, el equilibrio se quebró de manera abrupta cuando el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva autorizó de forma excepcional a un grupo de empresas chinas a ingresar ajo de ese origen al mercado brasileño. La escala de producción de China es masiva y su ingreso generó una distorsión de precios que perjudica el posicionamiento mendocino. Frente a esto, resulta imperativo activar los mecanismos de resguardo previstos en el Mercosur», remarcó el gerente general de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo.

«Cada estado parte retiene el derecho regulatorio sobre una lista de 100 productos específicos para modificar aranceles externos, subir o bajar tasas de protección según las necesidades de sus economías internas. Brasil hizo uso de esa prerrogativa arancelaria en favor del ajo asiático y ahora es el turno de entablar nuevas negociaciones para poner en valor la producción cuyana», completó.