La Organización Mundial de la Salud considera que los factores ambientales influyen en el origen y desarrollo del cáncer, especialmente la actividad agropecuaria y la calidad del agua.
Un estudio desarrollado por la Universidad Nacional de Rosario (UNR) en Argentina exploró la relación entre factores ambientales y tasas de mortalidad por cáncer durante los últimos sesenta años del desarrollo agrario en Santa Fe. Los resultados indican que mientras las tasas descienden a nivel nacional, en esa provincia ascienden, particularmente en los grupos de mayor edad. Entre los elementos analizados está la presencia de sustancias agroquímicas, las aguas con alto contenido de arsénico y nitrato y la producción animal intensiva.
El trabajo fue realizado dentro del Programa de Medio Ambiente y Salud (Promas) del Centro de Estudios Interdisciplinarios de la UNR, que desde hace cinco años investiga sobre desarrollo agroindustrial y cáncer, campos electromagnéticos, exposiciones ambientales perinatales y futuro reproductivo de los hijos, así como también modelos de gestión para prevención en salud y ambiente en comunidades rurales.
Con el objetivo de ampliar estos estudios, hace dos años las seis universidades públicas de Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe constituyeron la Red Interuniversitaria en Ambiente y Salud de la Región Centro. La misma desarrolló dos proyectos de investigación que fueron seleccionados y serán financiados por el Instituto Nacional del Cáncer del Ministerio de Salud en el período 2018-2020.
Se trata de «Factores ambientales en la génesis de la enfermedad cáncer», dirigido por Alejandro Oliva y «Representaciones sociales sobre los factores ambientales de riesgo que poblaciones rurales de la Región Centro asocian a casos de cánceres”, dirigido por Claudio Staffolani.
El primer proyecto analizará cuáles son las zonas de alto y bajo riesgo de cáncer en la región y sus diferencias desde el punto de vista ambiental. Para llevarlo a cabo se centrará en dos variables fundamentales: el desarrollo agroindustrial y el agua. El objetivo general es estudiar la mortalidad por cáncer en el contexto de la expansión agraria y el posible riesgo para la salud poblacional que esto representa.
El otro problema de la región es la calidad del agua, dado que contiene cifras muy altas de nitrato y arsénico, entre 50 y 100 microgramos por litro, cuando lo aceptado es 10. En tanto, la crianza intensiva de animales incorpora contaminantes que se derivan a la primera napa de aguas, fuente básica de consumo en un alto porcentaje de habitantes de la región que no cuentan con sistemas sustentables de potabilización.



