Lourdes Fenoy Guizzardi y Julieta Casado impulsan una jornada junto al servicio de Hematología del Hospital Schestakow. La iniciativa busca sumar donantes y concientizar sobre la importancia de una práctica que puede salvar hasta tres vidas por donación. Estudiantes de quinto año de Medicina de la Universidad de Mendoza convocan a la comunidad sanrafaelina a participar de una nueva colecta de sangre organizada en conjunto con el servicio de Hematología del Hospital Teodoro J. Schestakow. La actividad se realizará el miércoles 28 de octubre de 8.30 a 12.30 en el aula magna de la sede local de la universidad, con el objetivo de reunir donantes y promover la participación solidaria.
Lourdes Fenoy Guizzardi y Julieta Casado, quienes cursan el último semestre de la carrera, visitaron los estudios de FM Vos (94.5) y explicaron que la iniciativa surgió a partir de la propuesta de la doctora Galetto, docente de la universidad y vinculada al servicio de Hematología. Como ya se vienen realizando colectas en otras instituciones educativas, las estudiantes se sumaron a la convocatoria para ayudar a difundirla y conseguir una mayor participación. “El servicio de Hematología está haciendo colectas de sangre en diferentes universidades, UTN, Uncuyo y ahora la Universidad de Mendoza”, explicó Lourdes. A partir de esa propuesta, comenzaron a preparar videos y publicaciones para que la información llegara a la mayor cantidad de personas posible.
La jornada tendrá lugar en el aula magna de la sede San Rafael de la Universidad de Mendoza, ubicada en la esquina de Belgrano y Bernardo de Irigoyen. Para organizar la atención, las estudiantes recomiendan completar previamente un formulario digital que difundieron en sus perfiles. También se podrá consultar en la mesa de entrada de la institución. Las futuras médicas explicaron que quienes quieran donar deben concurrir con su documento nacional de identidad y haber descansado bien la noche anterior. También recomendaron hidratarse adecuadamente y aclararon que no es necesario asistir en ayunas, una creencia que todavía genera dudas entre algunas personas.
“Es importante que haya descansado bien el día anterior y pueden desayunar, por ahí se dice que tiene que ir en ayuno, eso no es necesario”, explicó Julieta. Al llegar al lugar, cada donante deberá completar un formulario con información sobre sus antecedentes de salud y la medicación que pudiera estar tomando. Luego se realizará la extracción, que consiste en obtener aproximadamente 450 mililitros de sangre.
Según indicaron, el procedimiento no demanda más de 15 minutos. Además, señalaron que pueden atender hasta cuatro personas en simultáneo. Quienes no hayan logrado anotarse previamente también podrán acercarse el día de la actividad para consultar si es posible participar. Las estudiantes insistieron en la importancia de desterrar los temores y las dudas que pueden surgir ante una primera donación. Para ellas, informar sobre los pasos del procedimiento y explicar que no se requiere concurrir en ayunas son aspectos que ayudan a que más personas se animen a colaborar.
La convocatoria está dirigida a quienes quieran sumarse voluntariamente a una acción solidaria que puede resultar fundamental para pacientes que necesitan transfusiones. “Entre todos nosotros podemos salvar vidas. Todos podemos ser héroes. No hace falta tener guardapolvo blanco, sino también la voluntad y las ganas de ayudar a los demás”, expresó Lourdes.
El camino hacia la profesión médica
Más allá de la colecta, la entrevista permitió conocer parte del recorrido académico de ambas estudiantes. Las dos están cursando el último semestre del quinto año de Medicina, aunque todavía deberán completar una etapa de prácticas finales de 11 meses antes de concluir su formación.Esas prácticas pueden realizarse en el Hospital Schestakow o en otros establecimientos que tengan convenio con la universidad. Según explicaron, se trata de un período importante para profundizar los conocimientos adquiridos durante la carrera y continuar aprendiendo a partir del contacto con los pacientes.
“Es el momento de poner en práctica todos los conocimientos y, bueno, aprender y seguir formándonos”, señaló Julieta al referirse a esa instancia final. Las estudiantes también destacaron los cambios que observan en la relación entre los profesionales de la salud y las personas que buscan atención médica. Consideraron que el abordaje actual debe contemplar no solamente la enfermedad, sino también las necesidades de cada paciente, su situación y la manera en que transita el tratamiento.
“Se dejó de ver quizás una enfermedad y ahora se ve una persona integral con su patología”, explicó Julieta. En ese sentido, remarcó la importancia de escuchar, generar confianza y acompañar a quienes atraviesan un problema de salud. Lourdes coincidió en que la empatía y la comunicación son fundamentales durante la atención. Además, señaló que una relación más cercana con el paciente puede favorecer la comprensión de su situación y la continuidad del tratamiento.
En cuanto a sus intereses profesionales, Lourdes manifestó su inclinación por la cirugía, aunque todavía no definió una especialidad concreta. Julieta, por su parte, se orienta hacia la clínica y, particularmente, la dermatología. Ambas señalaron que tomarán la decisión definitiva después de completar las prácticas finales.


