Detrás de cada catástrofe ambiental hay una urgencia silenciosa que pide soluciones. Y desde un aula de la UTN San Rafael, un grupo de jóvenes decidió no quedarse de brazos cruzados.
Así nació SENTINEL, un sistema de drones autónomos con sensores térmicos, inteligencia artificial y monitoreo en tiempo real, diseñado para detectar incendios forestales antes de que sea tarde.
La iniciativa, desarrollada por Franco Garino, Lautaro S. Silva Zúñiga, Martín H. Toledano y Franco Riquero, fue reconocida a nivel internacional y obtuvo el Primer Premio ILAN a la Innovación Universitaria 2025, entre decenas de propuestas de toda América Latina.

El galardón no es solo simbólico: uno de los integrantes del equipo viajará a Israel, para conocer de cerca su ecosistema emprendedor y compartir experiencias con otros jóvenes innovadores del continente.
SENTINEL se impuso por su alto impacto ambiental, tecnológico y social. Su objetivo es reducir el daño de los incendios forestales, proteger zonas vulnerables y agilizar las respuestas ante emergencias, gracias a un sistema inteligente y autónomo que patrulla, analiza y alerta en tiempo real.
Desde la UTN San Rafael celebraron con orgullo el logro: “Felicitaciones a todos los participantes. Son un orgullo para nuestra casa de estudios”.
OTRA PROPUESTA DESTACADA
Pero las buenas noticias no terminan ahí. Otro equipo sanrafaelino también dejó su huella en el certamen.
Se trata de SIMAI (Sistema Integral de Monitoreo Agroclimático Inteligente), que llegó a la semifinal con una propuesta pensada para optimizar la gestión agroclimática y mejorar la producción con tecnología de punta.
Sus creadores son Francisco Manuel Díaz Herrero, Santiago Díaz y Agustín Jesús Vázquez.
En tiempos donde la innovación suele concentrarse en grandes ciudades, San Rafael demuestra que el talento también florece en el sur mendocino, y que cuando la ciencia se cruza con el compromiso, los resultados pueden cambiar el mundo.







