Etiopía: las sospechas que todos temen sobre la tragedia del Boeing 737 MAX 8

Un defecto en el software que gestiona los datos relativos al sistema de protección del envolvente de vuelo, es decir la relación entre el ángulo de ataque del ala, la velocidad del aparato y el flujo de aire que lo rodea, es una de las hipótesis más acreditadas sobre las causas del accidente del Boeing 737 MAX 8 de Ethiopian Airlines ocurrido ayer poco después de despegar de Addis Abeba.

Lo sugieren fuertes analogías con el accidente del 29 de octubre de 2018, cuando cayó en Indonesia el Boeing 737 MAX del vuelo Lion Air JT610. Las dos cajas negras del vuelo fueron recuperadas. Un funcionario de la compañía, que no se identificó, explicó que una de ellas está parcialmente dañada.

«Veremos qué podemos conseguir», dijo. También se recuperó la segunda caja negra del avión, informó la compañía. Los dispositivos recuperados son en particular «el grabador de voz de la cabina de pilotaje y el grabador digital de los datos de vuelo».

«Se presume que la causa del accidente se halla en los datos de la caja negra», explicó la compañía, recordando que «suspendió de inmediato las operaciones comerciales de todos los aviones Boeing 737-Max 8 tras el trágico accidente».

Por su parte Boeing no tiene nuevas indicaciones que dar tras el accidente del B737 Max de Ethiopian Airlines en el que murieron 157 personas. Sobre la decisión de algunos países de dejar en tierra ese modelo, el grupo estadounidense dijo en un comunicado que la seguridad «es nuestra prioridad principal» y que «estamos tomando toda medida para comprender plenamente todos los aspectos del incidente, trabajando en estrecho contacto con los equipo de investigación y todas las autoridades involucradas».

Corea del Sur entretanto lanzó una investigación «de precaución» sobre ese modelo. Un equipo de cuatro técnicos visitó la Eastar Jet, una compañía local low cost, para hacer averiguaciones sobre el piloto automático y otros sistemas, aunque por el momento no hay planes para mantener los aviones en tierra.

Otras empresas surcoreanas tienen en sus planes incorporar ese modelo en el futuro y por el momento no se prevén cambios.

Entretanto un equipo de Zaka, el grupo de emergencias israelí, partió la noche pasada hacia Etiopía para llegar al lugar donde se estrelló el Boeing, con el objetivo de «localizar e identificar a las víctimas israelíes, recoger sus restos según la ley judía y garantizar una sepultura judía».