El gobierno nacional anunció un aumento del 2,7% en las jubilaciones a partir de febrero de 2025, una medida que ha generado críticas y controversia en el sector de la tercera edad. Eugenio Semino, Defensor de la Tercera Edad de la Ciudad de Buenos Aires, expresó su descontento con el incremento, calificándolo de insuficiente para cubrir las necesidades básicas de los jubilados.
«El incremento del 2,7 % para cinco millones de jubilados y un millón de personas que cobran la pensión contributiva significa solamente siete mil pesos más en el cobro de sus haberes. Ese monto carece de todo análisis, alcanza con recordar que la mínima está en el orden de los 350 mil pesos, la cual incluye el otorgamiento de un bono de 70 mil pesos. Los jubilados vienen perdiendo poder adquisitivo de forma ininterrumpida desde diciembre del 2017», sostuvo Eugenio Semino ante los micrófonos de FM Vos 94.5.
«De hecho, lo que hoy cobra un jubilado no vale absolutamente nada. El bono también es un disparate a nivel mundial, debido a que hay un Estado que a través de las diversas administraciones le va pagando a 6 millones de ciudadanos una suma no remunerativa que a su vez es discrecional. Es decir, que es fijada por el funcionario de turno. El actual ministro de Economía, Luis Caputo, que se autopercibe distinto al anterior, usa la misma herramienta. Incluso, directamente congeló el valor del bono. En realidad, no reciben el 2,7 % sobre el total, porque el total es solamente un 1,9 %. Con esto queda claro que los jubilados mes a mes siguen perdiendo en relación al IPC (Índice de Precios al Consumidor)», advirtió.
Dentro de ese mismo contexto, manifestó que el sector vive en condiciones de extrema vulnerabilidad. «A este drama hay que sumarle la pérdida de descuento en medicamentos. Hay gente que debió interrumpir sus tratamientos. Estamos ante una crisis humanitaria porque el jubilado va pagando con su vida el superávit fiscal. El haber se sigue licuando a partir de la discrecionalidad del pago no remunerativo», manifestó durante la entrevista.
«Como los políticos están entretenidos con el armado de las listas para las elecciones legislativas, ninguno siquiera hace mención a estos temas, que son del interés y la necesidad de 8 millones de argentinos. Muchos de ellos se están muriendo de hambre, no pueden sostener su vivienda y no logran comprar desde hace meses sus remedios. Los jubilados no son un tema de interés, más allá de que hace unos meses se sancionó una pequeña modificación a la ley de movilidad. Luego, la misma fue vetada por Javier Milei y nunca más se acordaron de volver a tratarla. La gran mayoría de las personas toman consciencia de esta triste realidad de los jubilados cuando se jubilan», expresó el Defensor de la Tercera Edad.
«Convocan a sesiones extraordinarias sobre temas que son de su propio interés como las PASO y gerenciamiento de partidos. Estas propuestas muy poco tienen que ver con la gente que se está muriendo de hambre. Lo peor es que la sociedad naturaliza lo que estamos atravesando. La sociedad argentina sufre de gerascofobia, le tiene miedo al envejecimiento. Los jóvenes no pueden tener expectativas hacia un futuro cuando enfrente tiene como espejo la realidad de los adultos mayores. La industria del medicamento que desde hace mucho tiempo financia la política en nuestro país, se encarga de fijar cuáles son las condiciones de vida. Ellos son quienes tienen el verdadero poder en nuestro país. El que paga la cena elige el menú», graficó Eugenio Semino a modo de cierre, dejando una dura crítica en medio de esta situación.







