Evaluación educativa en Mendoza: los alcances del Censo de Fluidez Lectora 2026 y el camino hacia la calidad  

Mendoza dio inicio al primer Censo de Fluidez Lectora del ciclo lectivo 2026, una herramienta que desde 2021 permite monitorear de forma sistemática cómo evolucionan los estudiantes de primaria y secundaria en toda la provincia. Romina Durán, directora de Evaluación de la Calidad Educativa de la DGE, explicó que estas mediciones no son un fin en sí mismo, sino el diagnóstico necesario para intervenir a tiempo. Con una reducción sostenida del desempeño crítico en los últimos años, el desafío ahora se traslada a la comprensión profunda y la producción de textos, claves para el desempeño académico y ciudadano.

El operativo, que se extiende hasta el 10 de abril, alcanza a todos los alumnos desde segundo grado hasta el último año del secundario, midiendo la capacidad de procesar palabras por minuto y la expresividad al leer. «Este es un operativo que realizamos en diversas oportunidades del año para evaluar cómo avanza la lectura desde el inicio hasta el cierre en octubre. Medimos fundamentalmente la fluidez a través de cuántas palabras puede leer correctamente un estudiante en un minuto y sus niveles de prosodia (entonación)», explicó Durán a FM Vos 94.5.

«El promedio esperado varía según la edad: no es lo mismo un niño que recién se alfabetiza que un joven que termina la secundaria. En este último caso, lo esperable para un adulto bien alfabetizado es que lea entre 130 y 150 palabras por minuto», indicó.

Evolución de indicadores y reducción del nivel crítico

Desde la implementación de estos censos en 2021, la provincia de Mendoza ha logrado una mejora notable en los sectores más vulnerables del sistema educativo, permitiendo que la alfabetización inicial deje de ser un proceso invisible para docentes y directivos. Para comprender el impacto de la política educativa, es necesario mirar el punto de partida.

«En 2021 empezamos con una muestra donde más del 40% de los chicos de cuarto grado estaban en un nivel crítico, lo que significaba que prácticamente no podían leer», recordó la entrevistada. La brecha se ha ido acortando con el tiempo: hoy, según los datos consolidados del año pasado, el ciclo lectivo inicia con menos del 25% de los estudiantes en ese nivel de desempeño, marcando un avance significativo en la base de la pirámide escolar.

Esta tendencia positiva también se observa en los resultados en secundaria, aunque el desafío persiste en los años superiores. «En quinto año, cerramos el 2025 con un 11% de estudiantes que no alcanzaban el nivel esperado para su egreso. Si bien logramos una reducción importante del 9% durante el año a través de intervenciones específicas, todavía tenemos ese margen de alumnos que terminan su escolaridad obligatoria sin la fluidez necesaria para encarar estudios superiores», señaló la funcionaria.

El operativo, que se extiende hasta el 10 de abril, alcanza a todos los alumnos desde segundo grado hasta el último año del secundario, midiendo la capacidad de procesar palabras por minuto y la expresividad al leer

De la fluidez a la comprensión y producción

Para la Dirección General de Escuelas, lograr que un alumno lea rápido es solo la superficie de un proceso mucho más profundo que impacta directamente en su futuro terciario o universitario. «La fluidez lectora es el primer paso para acceder a la lectura, pero hace dos años ya estamos avanzando en muestras de comprensión. Hoy evaluamos específicamente a chicos de 3° y 6° de primaria, y de 1° año de secundaria en esta área. En función de esa evidencia, diseñamos materiales para que los docentes acompañen el proceso», destacó.

«El objetivo final es que los chicos entiendan lo que leen y, paso posterior, que puedan producir sus propios textos. Esto es fundamental no solo para el ámbito académico, sino para desempeñarse con autonomía en la sociedad», agregó.

Plazos y devolución de informes

El censo actual representa el primero de los dos hitos evaluativos previstos para este año, una herramienta que permite a cada institución educativa conocer el estado de sus aulas en tiempo real y ajustar sus estrategias pedagógicas de inmediato. La etapa censal de este ciclo lectivo dio inicio formal el pasado 25 de marzo y se extenderá hasta el 10 de abril. Durante este periodo, todas las instituciones de la provincia participan del operativo.

Una vez que concluya la recolección de datos, comenzará la fase de procesamiento de la información. La Dirección General de Escuelas (DGE) centraliza estos indicadores para elaborar y devolver informes personalizados a cada escuela. Respecto a la difusión de los resultados públicos, Romina Durán confirmó que el proceso será ágil. «Aproximadamente 20 días después de que cierre el censo, el ministro de Educación ya podrá dar a conocer los resultados finales de esta primera medición de 2026», comentó.

La importancia de leer en voz alta

Romina Durán enfatizó que la lectura silenciosa impide detectar fallas en la alfabetización temprana, por lo que el censo rompe con esa barrera de invisibilidad. «La lectura es un proceso que, si se hace de forma individual, suele ser silencioso. No podemos conocer qué tan bien lee un estudiante si no lo escuchamos. Al hacerla visible a través de estos operativos, podemos entender de qué manera acompañar a cada uno», remarcó.

«El compromiso de las instituciones es clave para que los informes que devolvemos se transformen en estrategias de aula. Queremos que cada chico que termina la escuela en Mendoza tenga las herramientas necesarias para encarar un estudio superior con éxito», completó.