Excarcelaron a un joven ladrón que había reincidido

Salió de la penitenciaría tras una pena en suspenso

Pablo Alcaraz Modón tendrá una nueva oportunidad para reencauzar su vida tras recibir una condena condicional que lo dejó en libertad.
Se trata de un chico de 18 años que, a pesar de su corta edad, ha incurrido en varios hechos delictivos. En una audiencia que se desarrolló en tribunales, el juez Claudio Gil –a instancias del planteo de la fiscal Andrea Rossi– le dictó una condena en suspenso y resolvió la libertad condicional, acción que –una vez más– derivó en la excarcelación del joven.
Alcaraz Modón enfrentó una nueva causa por delitos contra la propiedad en la que también se encontraba imputada su novia, de apellido Vilche. A mediados de mayo había sido detenido tras el robo en una fiambrería de avenida Moreno al 500. Fue descubierto por efectivos de la Comisaría 32ª, quienes lo persiguieron y capturaron en Salta y Moreno.
Por decisión del fiscal Javier Giaroli, Alcaraz Modón pasó una semana en la cárcel hasta que en tribunales le concedieron una “probation” (suspensión del juicio a prueba). Fue así que consiguió la libertad, la que le duró apenas 15 horas, ya que nuevamente la Policía lo descubrió intentando robar en un local comercial de calle Belgrano, a metros de la plaza San Martín. En este caso lo acompañaba su novia, quien también fue detenida pero a los pocos días recuperó la libertad.
Tras la segunda detención, quedó automáticamente revocada la suspensión del juicio a prueba y pasó otra vez a la penitenciaría, a la espera del nuevo proceso, que quedó en manos de la fiscal Andrea Rossi y que resolvió, el lunes por la mañana, el juez Claudio Gil.
Alcaraz Modón fue condenado pero volverá a las calles, tras la decisión de que la pena sea suspensiva, ligada a la buena conducta del condenado. Si el chico comete otro delito, pues tendrá que cumplir su arresto de forma efectiva y además responder por el nuevo proceso que se le endilgue.
En los pasillos de tribunales hay cierto resquemor entre fiscales y magistrados por este tipo de resoluciones en función del principio de oportunidad que hacen regir algunos jueces. Es que integrantes del Ministerio Público consideran oportuno privar de su libertad a quienes recurrentemente cometen delitos, más allá de la edad que tengan. Esto ha generado una especie de “choque ideológico” con parte del staff de magistrados, quienes avalan la posibilidad de que un chico pueda reencauzarse a cambio de una pena en suspenso.
Lo cierto es que el índice de reincidencia en San Rafael es muy alto y muchos jóvenes que delinquen y son liberados no tardan demasiado en volver a ser capturados, hasta que la reiterancia de procesos los lleva a estar en la cárcel y condenados.