Confirmaron que la lucha antigranizo no continúa y los fondos se redirigirán a subsidios de tasa y seguros para tela y riego

En medio de la preocupación de productores y entidades agrícolas, el subsecretario de Agricultura y Ganadería de la Provincia de Mendoza, Sergio Moralejo, confirmó en exclusiva la decisión del gobierno de abandonar el sistema de lucha antigranizo activa. La medida, que ha generado un amplio debate, responde a la necesidad de proteger de manera más efectiva a los pequeños productores.

“Cuando un productor pequeño sufre daños por granizo, su capacidad de recuperarse para el próximo ciclo agrícola se ve extremadamente limitada”, señaló Sergio Moralejo, subsecretario de Agricultura y Ganadería provincial en exclusiva a Diario San Rafael y Fm Vos 94.5. Mendoza, con un promedio de entre 5 y 8 hectáreas por productor, enfrenta un desafío único en la protección de su sector agrícola, donde el daño por granizo puede ser devastador.

El gobierno provincial ha decidido redirigir los recursos, que antes se destinaban a la lucha antigranizo activa, hacia un sistema de mitigación de riesgos. Este nuevo enfoque incluye financiamiento a tasas convenientes y un seguro público-privado que permita a los productores pequeños obtener el capital necesario para reinvertir en sus actividades. “Esta reasignación de recursos, que involucra 10.000 millones de pesos, se dirigirá a subsidios de tasa y seguros, garantizando que los productores tengan acceso a préstamos con intereses bajos para implementar tecnologías como la malla antigranizo y sistemas de riego”, explicó Moralejo.

El subsecretario también destacó que, históricamente, el sistema de lucha antigranizo no ha logrado reducir significativamente las pérdidas. “Perdemos cerca de 15.000 hectáreas cultivadas al 100% cada año, y en años como 2016, esa cifra llegó a 29.000 hectáreas. Esto demuestra que el sistema actual no es efectivo y, en cambio, contribuye a la expulsión de los pequeños productores, que no pueden recuperarse económicamente”, afirmó Moralejo.

El funcionario explicó que el nuevo sistema de seguros está diseñado para cubrir los costos de las actividades culturales del año siguiente, ajustándose a los valores constantes de precio producto para evitar la depreciación por inflación. “Queremos asegurarnos de que los productores tengan el dinero suficiente para reinvertir y no abandonen la producción. Este enfoque es más efectivo que la lucha activa contra el granizo, que no ha logrado proteger adecuadamente a los pequeños productores”, sostuvo Moralejo.

La preocupación de los productores ha sido palpable, especialmente en las entidades representativas como la Cámara de Comercio y la Sociedad Rural. En respuesta a estas inquietudes, Moralejo aseguró que el gobierno está dispuesto a abrir los datos y discutirlos con los productores y sus representantes. “Siempre hemos hablado con datos en la mano, y estamos listos para transparentar esta información y debatirla con las entidades que representan a los productores”, afirmó.

Moralejo también abordó las inquietudes relacionadas con el acceso al financiamiento para la implementación de mallas antigranizo. “Sabemos que no todos los productores están en condiciones de tomar créditos, pero estamos trabajando para ofrecer soluciones financieras accesibles y efectivas. Con 10.000 millones de pesos, podemos reducir 10 puntos porcentuales de una tasa de interés del 23-24%, facilitando el acceso a tecnologías de protección”, explicó.

Moralejo mencionó que los fondos destinados a la lucha antigranizo serán reasignados para asegurar un acceso más amplio al financiamiento para los productores. “La Provincia ha acordado con Banco Nación, Banco Ciudad y otros bancos privados, una suma de 40.000 millones de pesos para comenzar una campaña importante en toda la provincia. Este dinero se utilizará para ofrecer préstamos con tasas de interés reducidas, facilitando la implementación de tecnologías de protección como las mallas antigranizo”, señaló.

Además, destacó la eficiencia de este nuevo enfoque en comparación con el sistema de lucha antigranizo activa. “Con esta reasignación de recursos, no solo estamos mejorando las condiciones para los pequeños productores, sino que también estamos asegurando un uso más eficiente de los fondos públicos. La eliminación de la lucha antigranizo activa, que costaba aproximadamente 10.000 millones de pesos al año, nos permite redirigir ese dinero hacia soluciones más efectivas y sostenibles”, afirmó Moralejo.

El funcionario subrayó la importancia de una colaboración estrecha con las entidades financieras para garantizar el éxito de este nuevo sistema. “Estamos trabajando en conjunto con diversas instituciones financieras para asegurar que los productores tengan acceso a las mejores condiciones posibles. Esta colaboración es esencial para proteger a nuestros agricultores y mantener la viabilidad de la producción agrícola en Mendoza», concluyó.

El Subsecretario reconoció la importancia de proteger a los productores pequeños frente a la concentración económica que afecta al sector agrícola. “Este proceso de concentración hace desaparecer al productor pequeño, quien no tiene capacidad para volver a trabajar después de sufrir pérdidas. Con el nuevo sistema, queremos asegurarnos de que esos productores tengan acceso a financiamiento y puedan continuar con su labor”, señaló Moralejo.

En cuanto a las actividades no agrícolas, como el turismo, que también podrían verse afectadas por la eliminación de la lucha antigranizo, Moralejo fue claro en que el sistema de lucha por aviones siempre estuvo diseñado específicamente para el sector agrícola. “Las actividades turísticas y otras deben ser abordadas por separado, ya que los recursos y las estrategias están dirigidos a proteger la producción agrícola”, subrayó. Además, añadió que “la protección del pequeño productor es una prioridad porque Mendoza en todos sus oasis históricamente ha sido minifundista”.

Además, Moralejo enfatizó que la eliminación de la lucha antigranizo directa no significa el fin de la investigación y desarrollo de otros instrumentos de mitigación. “Seguiremos trabajando en la investigación con el resto de los instrumentos disponibles para mejorar la protección de nuestros cultivos”, comentó.

El subsecretario reconoció que el cambio de estrategia ha generado dudas y cuestionamientos, pero insistió en que la medida es necesaria para garantizar la sostenibilidad del sector agrícola en Mendoza. “Estamos tomando esta decisión basados en la necesidad de proteger a los pequeños productores y asegurar que puedan seguir produciendo y contribuyendo a la economía de la provincia”, concluyó.