Expedición mendocina mostró una cueva subacuática de Malargüe en un documental

La experiencia se desarrolló entre octubre y noviembre del año pasado en la zona del río Potimalal. Participaron rescatistas, buzos, espeleólogos y personal técnico en una compleja producción audiovisual que será presentada próximamente en San Rafael.

Integrantes de la Asociación Civil de Socorro y Rescate de San Rafael participaron de una importante expedición realizada en Malargüe para la producción del documental “Crónicas bajo el agua, especial Cuevas”, un trabajo audiovisual impulsado por Canal 7 de Mendoza que buscó mostrar al público el interior de una cueva subacuática ubicada en la zona del río Potimalal.

Uno de los participantes fue Héctor Montedo, socorrista y coordinador, quien dialogó con Diario San Rafael y FM Vos (94.5) sobre la experiencia vivida en el sur provincial, donde cumplió funciones de socorrista y coordinador dentro de un operativo que reunió a especialistas de distintos puntos del país.

“Estuvimos en Malargüe, en un lugar que está subiendo al río Potimalal, en el puesto Guajardo hay una cueva”, explicó Montedo al comenzar la entrevista. El rescatista detalló que la participación del equipo sanrafaelino estuvo vinculada principalmente al apoyo preventivo y sanitario durante toda la expedición.

“Nos tocó a nosotros, en este caso, ir a hacer de grupo apoyo. Yo fui en carácter de socorrista, representando a la Asociación Civil de Socorro y Rescate de San Rafael, pero a su vez fundamentalmente fui en representación de la Cruz Roja Argentina afiliada a San Rafael”, detalló a Diario San Rafael y FM Vos (94.5).

Héctor Montedo, socorrista y coordinador, dialogó con Diario San Rafael y FM Vos (94.5) sobre la experiencia vivida en el sur provincial

Un equipo multidisciplinario y logística de altura

La producción reunió a cerca de 30 personas entre camarógrafos, especialistas en montaña, espeleólogos, rescatistas y buzos de cavernas. Según contó Montedo, el operativo estuvo encabezado por Alfredo Marinaro como jefe de expedición, acompañado por Gabriel Parra en operaciones, mientras él integró la coordinación general.

“Era un grupo totalmente profesional, 30 personas, comandado por Alfredo Marinaro”, señaló. También destacó la presencia del camarógrafo Diego Gómez, con extensa trayectoria internacional. “Quiero destacar la labor de Diego Gómez, una persona, un camarógrafo de National Geographic, 15 años, un maestro”, expresó.

La complejidad del trabajo no solo estuvo relacionada con la exploración dentro de la cueva, sino también con las enormes dificultades logísticas que implicó trasladar equipamiento técnico a más de 2.200 metros de altura.

“Había que caminar unos 1.500 metros hacia la boca de la cueva y después bajar entre 140 y 250 metros hacia abajo”, indicó Montedo. Además explicó que el objetivo no era explorar un sitio desconocido, sino mostrar imágenes del interior de las cavernas mendocinas y la actividad que realizan los buzos especializados. “Era más para mostrar las entrañas de la tierra”, resumió. “Vinieron a mostrar al mendocino y al mundo este tipo de actividades”, agregó.

Riesgos y tecnología en las profundidades

Dentro de la cueva existen varias lagunas subterráneas conectadas mediante sifones y pasajes internos. Según explicó el rescatista, las formaciones se originaron por filtraciones de agua en cavidades de yeso. “Las filtraciones hacen que hay 3 lagunas en realidad. La primera se llama Croacia, la segunda se llama Argentina”, comentó.

Durante uno de los recorridos ocurrió incluso un derrumbe que pudo haber generado una situación extremadamente peligrosa. “Un derrumbe, por suerte no fue cuando estaban los chicos, impidió el paso por un sifón hacia la otra laguna”, recordó. El hecho generó preocupación entre los integrantes de la expedición, especialmente por el riesgo que implicaba quedar aislados dentro de la caverna.

“Cuando los chicos salieron de bucear estaban más blancos de lo normal”, relató Montedo, quien además describió las bajas temperaturas del lugar. “El agua a 10 grados, terrible, y a 16 grados dentro de la caverna”.

Otro de los aspectos más llamativos fue la posibilidad de transmitir imágenes en vivo desde el interior de la cueva gracias a un enorme despliegue técnico. Para ello debieron instalar cientos de metros de cable coaxial y equipos satelitales en plena montaña. “Salían en vivo desde abajo, impresionante”, contó. “Llevar esos 200 metros de cable, imagínate el tema logístico”, agregó. También remarcó la utilización del sistema satelital Starlink, que permitió mantener conectividad en una zona completamente aislada.

Convivencia, esfuerzo y presentación en San Rafael

La convivencia durante los días de expedición fue otro de los aspectos que destacó el integrante de Socorro y Rescate. La actividad demandó jornadas extensas, organización permanente y una importante coordinación entre todos los participantes. “Fueron 5 días de preparación, 2 días de preparación y después 3 días de actividad”, explicó. “Nunca hubo un no”, añadió sobre el clima de trabajo que se vivió durante toda la experiencia.

El operativo comenzaba muy temprano cada mañana y requería preparar alimentos y logística para quienes permanecían durante horas dentro de la cueva. “Nos levantábamos todos a las 6 de la mañana”, recordó Montedo. “Los chicos se quedaban ahí desde las 8 de la mañana hasta las 16:00 horas más o menos”.

En ese sentido también destacó el rol de Inés Zanola, integrante del grupo sanrafaelino encargada de la cocina y la asistencia logística. “Era el alma mater del equipo”, señaló. “Cuando el pan se llena, el corazón contento”, expresó entre risas.

Respecto al acceso al lugar, Montedo detalló que el recorrido exigía una importante preparación física y conocimiento de montaña. “Primero tenés que hacer una ascensión”, explicó. “Estando a los 2.600 metros, más o menos 2.800, empezar a bajar hacia la cueva”.

La expedición se realizó entre fines de octubre y comienzos de noviembre del año pasado y próximamente tendrá una presentación especial en San Rafael. Según adelantó Montedo, el documental será proyectado en el Club Andino Sosneado y luego compartirán una charla abierta sobre la experiencia vivida. “Vamos a pasar la película y vamos a hacer una charla contando nuestra experiencia”, anticipó.

Finalmente, el rescatista resaltó la magnitud del trabajo realizado por todo el equipo y la posibilidad de mostrar imágenes muy poco frecuentes para el público. “Es impresionante el trabajo que hicieron los chicos”, afirmó. “Las filmaciones allá abajo, estar buceando allá abajo, es algo hermoso que pocas veces lo van a poder ver”.