Explicaron cómo los argentinos continúan perdiendo poder de consumo

El consumo continúa en baja, fuertemente golpeado por la inflación. Sin embargo, algunos informes dicen que en algunos sectores el consumo aumenta; pero es tal la dinámica de los precios que para interiorizarnos de la realidad global de la situación, desde FM Vos (94.5) y Diario San Rafael dialogamos con el economista Lorenzo Sigaut Gravina, integrante de la consultora Equilibra.
“Hay preocupación en algunos rubros que presentan caídas, hay otros que se mantienen, y algunos casos se perciben algunas mejoras. El deterioro más significativo se nota en las familias, porque la aceleración de los últimos meses ha sido muy brusca y es muy difícil que en los próximos meses los ingresos alcancen el ritmo de la inflación, incluso para los trabajadores formales que tienen representación a la hora de negociar aumentos salariales. El salario está cada vez más relegado respecto a la inflación, y la consecuencia es que las familias tienen que hacer malabares para tratar de no restringir el consumo, o dejar de consumir artículos menos prioritarios. El consumo interanual no cayó hasta marzo, pero en abril ya la comparación así lo indica, y por supuesto que mes a mes en la medida que avance el año la comparación será cade vez peor».
«Con referencia a lo que viene, primeramente, debo decir que las medidas de controles de precios no han frenado los aumentos; por otra parte, y aunque se venga desde atrás creo que las medidas de reforzar las ayudas sociales sí pueden ir mitigando un poco la situación. Si las personas que están en el empleo formal se van quedando rezagadas en su poder adquisitivo, imaginen lo que les está pasando a quienes están en el sector informal, sobre todo a los cuentapropistas, que claramente no pueden seguir el ritmo de la inflación. Es tan compleja la situación que los sectores de menor poder adquisitivo están concentrando sus compras en alimentos”.
Por otra parte, el economista señaló que «hay señales de alertas preocupantes porque se notan caídas de consumo en supermercados, que son lugares básicos de compras, y a su vez la inflación más fuerte se da en productos que pertenecen a sectores de consumos más básicos. Los actores del consumo masivo hablan en algunos casos de desaceleración de consumo, otros de freno y otros directamente de caída.
Algunos rubros que venían más fuertes, como pueden ser los de servicios, se han desacelerado, y los bienes durables, comparados con la pandemia, siguen creciendo, pero en menor medida que antes de esta. Naturalmente hay sectores que están más afectados que otros, pero la gente de menores ingresos en la más afectada y esto se nota en bienes de consumo masivo, que no debería bajar, y sin embargo lo hacen. Quienes tienen alguna pequeña capacidad de ahorro aprovechan para comprar antes de que los alimentos (sobre todo) aumenten y ahí se notan comportamientos dispares. Otros, los menos, aprovechan planes como los de doce cuotas sin interés porque saben que la inflación irá licuando el valor relativo de las mismas”, cerró el economista.