La retirada del embajador brasileño en Argentina, desatada por los calificativos de «presidiario» y «ladrón» con que el presidente Javier Milei se refirió a su par Luiz Inácio Lula da Silva, disparó una crisis no solo de implicancias políticas y diplomáticas, sino que también amenaza con impactar en la relación económica entre ambos países: la más importante del comercio exterior argentino.
Brasil no es solo la economía más grande y el país más poblado de América Latina, es el principal vecino de la Argentina y su socio mayor en el Mercosur, de forma ininterrumpida desde 1991. No existe en el mundo otro país con un intercambio bilateral tan denso con la Argentina.
Según los últimos datos del INDEC, de los u$s49.454 millones que el país exportó en el primer semestre del año, u$s6.255 millones —el 12,6% del total— tuvieron como destino a Brasil. Solo en junio, el 61,7% de las exportaciones a Brasil fueron Manufacturas de Origen Industrial (MOI).
Los principales productos exportados al país vecino fueron vehículos automóviles para transporte de mercancías; trigo y morcajo, excluidos trigo duro y para siembra; vehículos automóviles, principalmente para el transporte de personas; y aceites crudos de petróleo, que en conjunto representaron el 43,6% de las ventas hacia este destino.
En el plano importador, donde la estructura es más concentrada, Brasil también es uno de los países lideres: representa el 22,3% de las compras argentinas al mundo, apenas por debajo de China, aunque con una relación comercial mucho más equilibrada que la que el país mantiene con el gigante asiático.
Los productos destacados fueron: vehículos automóviles, principalmente para el transporte de personas; energía eléctrica; vehículos equipados para la propulsión y tractores de carretera para semirremolques, que concentraron el 27,3% de las adquisiciones provenientes de este país.

El sector automotriz fue uno de los grandes beneficiarios de la relación bilateral entre Brasil y Argentina.
Sector automotriz, agro e inversiones
En el intercambio bilateral tiene un peso enorme, tanto cualitativo como cuantitativo, el Acuerdo de Complementación Económica para el comercio de automóviles sin aranceles, conocido como ACE 14. Firmado el 20 de diciembre de 1990, fue renovado casi sin modificaciones durante 35 años y su última prórroga —acordada en 2019 por diez años— vence en junio de 2029.
Tanto del lado argentino como del brasileño, la expectativa es renovar un nuevo acuerdo que extienda ese marco más allá de esa fecha, dado que el esquema dotó de cierta estabilidad a la industria automotriz de ambos países. Brasil es hoy el principal destino de exportación del complejo automotriz argentino y también del complejo triguero, el cuarto y quinto complejo exportador del país, respectivamente.
Sin embargo, la dependencia argentina de Brasil va mucho más allá de esos sectores. Cerca del 38% de las MOI exportadas por la Argentina en 2025 tuvieron como destino al país vecino. Brasil es, además, un mercado clave para lácteos, vinos, aceite de oliva, peras, manzanas y hortalizas argentinas, y el segundo destino de las exportaciones de servicios del país, detrás únicamente de Estados Unidos.
En materia de inversión extranjera directa (IED), Brasil ocupa el cuarto lugar como origen de capitales en la Argentina, con más del 8% del total, detrás de Estados Unidos (18%), España (14%) y Países Bajos (12%), bajo cuya bandera ingresan numerosas inversiones provenientes de la Unión Europea.
Fuente: Ámbito Financiero.



