Tras un proceso de ratificación legislativa que marca el cierre de una etapa de 15 años, el proyecto minero PSJ Cobre ha obtenido la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para avanzar con su fase operativa en Mendoza. Los representantes del proyecto subrayan que el eje central no es si hay o no minería, sino “cómo hacemos minería, con qué controles, con qué transparencia y con qué participación ciudadana”.
La nueva licencia está sujeta a rigurosos controles estatales, plazos definidos y mecanismos de revocación ante cualquier incumplimiento.
Una licencia condicional y revocable
La ratificación legislativa por ambas cámaras era un requisito indispensable, según lo establecido por la ley 7722 de la provincia, para validar la resolución de la Declaración de Impacto Ambiental. No obstante, la empresa enfatizó que esta aprobación no es un permiso definitivo, sino una licencia que exige constante revisión.
“Una licencia que no es un cheque en blanco,” aseguró Fabián Gregorio CEO de PSJ en diálogogo con LVDiez y remarcó que debe actualizarse cada dos años y ser sometida nuevamente al “tamiz de la autoridad de control ambiental de la provincia”.
Además, la licencia es explícitamente revocable. Los recursos minerales, en este caso, todo el cobre existente en San Jorge, pertenecen a la Provincia de Mendoza. Gregorio afirmó que tienen la obligación de cumplir con todos los requerimientos establecidos por el Estado: “Si nosotros no cumplimos con esos requerimientos, eso es revocable. Claramente lo es”.
San Jorge ahora busca la factibilidad
El proyecto actual es considerado un proyecto modernizado respecto a la versión presentada hace 15 años, beneficiándose de los avances tecnológicos. Con la licencia operativa en mano, la empresa inicia de inmediato una nueva etapa: la factibilidad. “No comienza la construcción de la mina, lo que comienza ahora es un proceso técnico profundo“, detalló.
Este proceso, que se estima durará aproximadamente un año, es esencial para definir detalles de ingeniería, logística, inversión, sostenibilidad, y para realizar la evaluación económica de mercado. En esta fase se toman “números ciertos” y se “achica el margen de error definitivamente”.
“Si se cumplen los plazos que nos tenemos trazados para noviembre el año que viene, podríamos estar iniciando la construcción de la mina”, afirmó Gregorio.
Respecto a la experiencia en el sector, el empresario aseguró que PSJ cuenta con amplios antecedentes en operaciones mineras internacionales, incluyendo la explotación de cobre en Macedonia. A esto se suma el componente técnico aportado por trabajadores chilenos con “amplísima experiencia. Han trabajado más de 30 años en la minería del cobre en Chile. Cuando hablamos cobre en Chile estamos hablando de los Messi del cobre en el mundo”.
En cuanto a la logística, la construcción demandará la importación de maquinaria pesada, como molinos de bola y camiones mineros, que no se fabrican en Argentina. Además, el proyecto requerirá unos 40 megawatts de potencia, implicando una gran obra de tendido eléctrico a cargo de la empresa. Esta obra tendrá una “externalidad positiva” para la zona de alta montaña y en particular para Uspallata, mejorando el suministro de energía local.
Control hídrico y discusión jurídica
Uno de los puntos centrales en el debate técnico y político fue el uso del agua, particularmente el estatus del Arroyo del Tigre. Existe una discusión jurídica sobre si este arroyo es privado (ya que nace y muere dentro de la propiedad). Sin embargo, la empresa desestimó que esto sea un problema práctico.
“Independientemente de eso, de la naturaleza jurídica que le estemos dando al arroyo, esto no implica que la intervención del Estado a través del Departamento General de Irrigación o los organismos competentes tengan plena competencia en el control del recurso”, explicó Gregorio.
El proyecto prevé la toma de 141 litros por segundo de agua superficial (con un caudal medio superior a 300 L), sin uso de aguas subterráneas, y contemplando obras de ingeniería como piletas de almacenamiento para períodos de escasez.
En materia de seguridad, y ante la discusión sobre la posible interconexión de las cuencas, Gregorio afirmó que se aplicarán medidas de máximo rigor. El proyecto garantiza la “no afectación del recurso hídrico, ni en cantidad ni en calidad“ gracias a una ingeniería extremadamente segura, donde se destaca que la DIA ha establecido una “impermeabilización del dique de cola. Y la incorporación de drenaje y piletas recolectoras que impiden cualquier contacto con el recurso hídrico“.
Fuente: El Sol – https://www.elsol.com.ar/mendoza/fabian-gregorio-ceo-de-psj-cobre-mendocino-una-licencia-no-es-un-cheque-en-blanco/







