FaceApp: advierten sobre los peligros de la nueva aplicación que te hace lucir como un anciano

La aplicación del momento, FaceApp, logra que cualquier persona puede editar sus selfies para agregarle arrugas, cabello blanco y hasta manchas en su rostro en cuestión de segundos. El domingo pasado muchos famosos locales y del exterior aprovecharon su tiempo libre para publicar fotos en sus cuentas de Instagram y Twitter con imágenes de sus rostros envejecidos. Hasta aquí no pareciera nada fuera de lo común, pero un medio español reflexionó acerca de la privacidad en Internet y tal aplicación.

Hipertextual, portal especializado en tecnología, realizó un artículo en el que asegura que “nadie pensó en el modo cómo entregás tu privacidad a terceros al compartir tus fotos y otros datos personales”. “¿Usas FaceApp? así es como le entregaste tu privacidad a Rusia”, se titula la nota firmada por el periodista Luis Miranda.

“Como siempre ocurre con este tipo de aplicaciones, FaceApp ha prendido focos rojos en aquellos que se preocupan por la privacidad”, describe el artículo. Según consigna, la aplicación es de origen ruso, está disponible para iOS y Android, y cuenta con “una política de privacidad bastante ambigua en su sitio web”, que no se actualiza desde enero de 2017.

De acuerdo con la Política de Privacidad de tal aplicación, la misma recolecta tanto las fotos y/o videos generadas por el usuario, así como “otra información del comportamiento por medio de herramientas de análisis de terceros, cookies e identificadores de tu dispositivo para proveer contenido personalizado y publicidad”.

Si bien FaceApp aclara que no compartirá o venderá tu información a terceros, sí tendrán acceso a los mismos aquellos que sean parte legal del mismo grupo de empresas de la que la app forma parte. Además, asegura que el almacenamiento y proceso de la información se hará Estados Unidos, “pero advierte que es posible que en algún momento se transfiera la información a otro país en donde las leyes que rigen la recopilación y uso de datos no sean las mismas, por ejemplo, Rusia”, asegura Hipertextual.

El texto cita a un abogado que avisa que “cualquier persona que haya colocado su rostro online junto con su nombre y otros datos de identificación, queda vulnerable a ser capturado digitalmente para futuros usos de reconocimiento facial”, algo que se está convirtiendo en un elemento clave de la identidad digital.

En 2017, Yaroslav Goncharov, el creador de FaceApp, debió pedir disculpas por un filtro automático denominado “hot” que aclaraba el color de piel de las personas que la usan, una función que -según los responsables- respondió a un “efecto secundario del sistema” y no a un “comportamiento intencional”.

Lo cierto es que las personas deberían proteger su imagen facial como lo hacen con otros datos sensibles y FaceApp no deja en claro lo que pasará con ellas si dejás de usar el servicio.