Hace unos días el presidente electo Javier Milei adelantó que las obras de infraestructura en el país quedarán frenadas y derivado de ello el gobernador Rodolfo Suarez cerró Portezuelo definitivamente. Si analizamos la obra pública realizada en nuestra provincia desde que comenzó el Siglo XXI, podemos decir que estas medidas no perjudicarán tanto puesto que desde Nación es muy poco lo que recibió Mendoza en general para estas tareas, y mucho menos recibió el sur mendocino en particular para ese fin, porque debemos admitir que al desinterés nacional se agrega la desigual distribución de recursos de parte de la provincia, no se puede negar. ¿Qué obras importantes se hicieron en territorio sureño en estos 23 años?, en 2017 y 2018 se construyó el tramo de la Ruta Nacional 40 entre Los Pocitos y Paso de Las Carretas; también en 2017 se comenzó a construir el tramo de esa ruta entre Bardas Blancas y Ranquil Norte, pero aparecieron “las cosas raras del empresariado y la política” y todo quedó trunco y evidentemente “cajoneado”. Se terminó de asfaltar la Ruta Nacional 145 por Paso Pehuenche y se habilitó solo para tránsito liviano y de pasajeros, pero quedó negado para el transporte de cargas. A pesar de que hace unos años se hizo una prueba con 4 camiones cargados, sigue inhabilitado para ese fin. Vale preguntarse ¿por qué se construyó una ruta como corredor internacional y no se permite la carga? ¿fue negligencia o hay otras razones como el interés foráneo de no permitir que ese corredor se ponga en funciones y así destrabar los infinitos problemas que tiene el complejo Los Libertadores? La cosa es que el sur provincial sigue aislado y estancado, con rutas que no llevan a ningún lado; a la 40 ya mencionada debemos agregar que no hay conexión entre Malargüe y General Alvear (188), la 143 entre San Rafael y Pareditas, poceada como nunca; no hay salida decente que comunique con la Patagonia, a la 40 debemos agregarle que la 151 en el oeste de La Pampa sigue destruida; hasta el proyecto de Paso Las Leñas sigue cajoneado y no se puede negar puesto que en el 2020 el expediente pasó del Ministerio de Infraestructura a la Secretaría de Presidencia, todo frenado desde hace años. Este “parate” en las obras de infraestructura de la región debe servirnos para analizar fríamente en lo que nos pasa, no toda la culpa viene de afuera, debemos admitir que el sur provincial no exige las soluciones con el carácter que debe hacerlo; no se ve una postura fuerte y unida de la dirigencia política y empresarial conjunta entre San Rafael, General Alvear y Malargüe, solo se ve en casos aislados como por ejemplo el tema del futuro ferrocarril, no se ve a ningún sureño exigiendo, a Provincia y a Nación, el reflote de los expedientes de cada una de las obras estancadas y menos se nota un proyecto de corredor internacional definido que favorezca a los tres departamentos para aprovechar la conexión de puertos entre el San Antonio en Chile con el de Bahía Blanca por ejemplo. Lo que, sin dudas, incrementaría el turismo en nuestra región y haría despegar a la industria y la producción notablemente. Por supuesto que los reclamos a la Nación son los más notables, pero también la provincia debe hacer lo suyo en nuestro sur; son innumerables las obras que faltan, por ejemplo, la conexión de 10 kms entre la Ruta 101 (Agua del Toro) y la flamante Ruta 40 en el oeste departamental y fundamentalmente la Ruta Provincial 179 que une a Las Malvinas con Punta del Agua para que esa población no siga postergada y maltratada (por sus caminos) como lo ha sido desde hace décadas, ese tramo de la 179 debería ser tratado como “cuestión de estado” y puesta en la agenda como prioridad absoluta para terminar con la discriminación que se le hace a esa trabajadora comunidad. Utilicemos este tiempo para lograr que el sur provincial sea un bloque de voluntades con un proyecto común, sin fanatismos políticos y con el objetivo de salir del aislamiento que tenemos, reclamando lo que nos pertenece y sería oportuno comenzar por el tema de los fondos de Portezuelo para que en su mayoría queden en nuestra región. por Enrique Mario Barrera







