Familia Fortunato sobre el juez Hernández: “Estamos convencidos de su vinculación con el abogado defensor de la acusada”

Tras la sustitución del juez Ariel Hernández en el caso Fortunato, la familia de Genaro envió un escrito a Diario San Rafael en el que dieron los motivos de la recusación al mencionado juez, la que presentaron en tribunales a instancias de su abogado Tíndaro Fernández.

Una de las últimas novedades de la controvertida causa que avanza en tribunales por la muerte de Genaro Fortunato fue el apartamiento del juez Ariel Hernández, quien había sido designado para juzgar a Julieta Silva entre el 14 y 31 de agosto.
Y luego de un extenso escrito de Hernández en el que aseguró ser imparcial en relación a las partes que componen la causa por la muerte de Fortunato, la familia de Genaro envió un escrito a Diario San Rafael en el que dieron los motivos de la recusación a Hernández, la que presentaron en tribunales a instancias de su abogado Tíndaro Fernández.

La carta
“No estamos acostumbrados a mediatizar el dolor irreparable que sentimos permanentemente con la injusta e irreparable pérdida de nuestro hijo Genaro a manos de la imputada Julieta Silva. Por su memoria decidimos, en busca de justicia, recorrer todos los caminos legales, aún aquéllos que sabíamos podían provocar el encono del recusado, lo que a la postre ocurrió. No tenemos sospecha de ningún integrante del Poder Judicial, ni estamos enfrentados con ningún magistrado.
Hemos utilizado respetuosamente los mecanismos legales para lograr el apartamiento en la causa del juez Ariel Hernández, convencidos que su vinculación con el abogado defensor de la acusada implicaría su falta de imparcialidad al momento de dictar sentencia. Para ello ofrecimos prueba que respaldan nuestros argumentos.
No conocemos, ni nos hemos interesado en los antecedentes del juez Hernández para acceder a la judicatura; no cuestionamos esto, solamente sabemos y lo podemos acreditar, de su vinculación con el defensor de quien diera muerte a nuestro hijo y eso es más que suficiente para pedir su apartamiento de la causa, la que de paso sea dicho, fue aceptada por los demás integrantes del Tribunal, que seguramente aspiran a tramitar un proceso transparente.
No hay en el escrito de recusación sesgo mafioso, impertinente, ofensivo ni pluma temeraria como afirma el juez Hernández, ni de nuestra parte ni del profesional que nos patrocina Dr. Tíndaro Fernández.
Ya quedamos muy desilusionados y golpeados con el otorgamiento de la prisión domiciliaria a la acusada, a pesar del dictamen en contrario de cinco calificados profesionales, entre ellos, los del Cuerpo Médico Forense, cuya objetividad no puede cuestionarse.
No queremos ser nuevamente sorprendidos. Aceptaremos el dictamen de la Justicia, siempre y cuando el fallo final sea dictado por un Tribunal donde ninguno de sus integrantes esté sospechado de parcialidad.
#JUSTICIAPORGENAROFORTUNATO”

El pedido de recusación
A la carta que enviaron a Diario San Rafael, los padres de Genaro adjuntaron el pedido formal de recusación que elevaron al Tribunal Penal Colegiado de la Segunda Circunscripción Judicial.
En el escrito, los padres del rugbier sostuvieron que “el doctor Ariel Hernández no nos brinda la garantía de imparcialidad en el presente proceso” y argumentan que Cazabán y Hernández formaban parte de una agrupación de militancia política denominada “Los Generacionales”, que tenía como punto de reunión el estudio del ex funcionario provincial.
“Nuestra aspiración es que el tribunal sea imparcial, neutral y carezca de todo tipo de vínculo con las partes”, añadieron en su exposición y citaron al penalista Eduardo Jauchen para insistir en la necesidad de que un juez sea imparcial.
“Se trata de garantizar la imparcialidad objetiva y, como dice Jauchen, ofrecer las garantías suficientes para excluir cualquier duda razonable, pues lo que está en juego es la confianza que los tribunales deben inspirar a los ciudadanos en una sociedad democrática”, manifestaron en sus argumentos quienes integran la parte querellante.
Consideraron, en la recusación, que Cazabán es “padrino político” de Hernández, término que cayó mal en el magistrado y así lo hizo saber en el descargo que el sábado publicó este diario.
Los padres de Fortunato ligaron el nombramiento de Hernández como juez de cámara de San Rafael a su relación con Cazabán, señalado como responsable de la designación durante su época del secretario de la Gobernación de Celso Jaque.