A un año del brutal asesinato de Luciano Gómez, su madre, Graciela Verón, sigue enfrentando un proceso judicial que parece no avanzar al ritmo que exige la búsqueda de justicia. El próximo 20 de agosto, familiares, amigos y vecinos realizarán la séptima marcha para exigir respuestas concretas por parte de la justicia. “Exigimos verdad y justicia, y además perpetua para todos”, expresó Graciela a Diario San Rafael y FM Vos 94.5, en referencia a la condena que espera para quienes resulten responsables del homicidio de su hijo.
La marcha, que se llevará a cabo en los Tribunales de San Rafael el próximo martes a las 11 de la mañana, coincide con el primer aniversario del crimen. “Es un día muy significativo para mí y mi familia. Nunca antes habíamos realizado una marcha en Tribunales con los Tribunales abiertos; esta es la primera”, explica Graciela, destacando la importancia de visibilizar el reclamo en un espacio donde se toman las decisiones que definirán el futuro de la causa.
El caso, que todavía se encuentra en la etapa de instrucción, ha generado una profunda frustración en la familia de Luciano. Según Graciela, el proceso ha estado plagado de demoras y falta de avances significativos: “A mi parecer, hoy por hoy, y ya hace un par de meses, la causa ha hecho un parate. Están ahí como medio estancados”. La madre de Luciano señala que, aunque esperaba nuevas imputaciones, estas no han llegado debido a la falta de pruebas: “Faltan un montón de pruebas, porque la mayor cantidad de testigos que hay son todos jóvenes, jóvenes que no se presentaron a declarar voluntariamente”.
El sentimiento de impotencia es palpable en las palabras de Graciela, quien ha tenido que asumir un rol activo en la búsqueda de testigos y pruebas. “A muchos los buscó la Fiscalía, los busqué yo”, afirma, dejando en claro que, aunque algunos testigos se han presentado a declarar, sus testimonios han sido insuficientes o incompletos. “Van, pero no dicen la verdad, no cuentan todo, cuentan las cosas a medias, esconden cosas. No sé por qué”, confiesa con preocupación.
La causa involucra tanto a menores como a adultos, y según la madre de la víctima, hasta ahora solo un menor ha sido imputado formalmente. “Tengo entendido que solamente hay un menor que es el que está imputado. Los otros que yo tengo en mente son mayores”, comentó Graciela, quien sigue esperando que la justicia tome medidas más contundentes.
La falta de avances en la investigación ha generado una sensación de desamparo en la familia de Luciano. Graciela señala que, a pesar de haber proporcionado datos relevantes a la justicia, la causa no ha avanzado como esperaba. “Yo creo, más allá de todo, a la justicia le he llevado datos como para que se investigue a tal persona o a tal persona, pero lamentablemente eso no ha avanzado”, dice, enfatizando la necesidad de que se tomen medidas más drásticas para esclarecer el caso.
En cuanto a las expectativas sobre el futuro de la causa, Graciela expresa dudas sobre la celeridad del proceso judicial. Aunque no ha recibido ninguna fecha tentativa para la elevación a juicio, su abogado le ha informado que es probable que se tome una prórroga para revisar el expediente antes de decidir si se cierra la investigación y se eleva la causa. “Yo creo que, si en estos meses atrás no han hecho nada, así y todo con las últimas declaraciones de los dos menores que declararon, no han hecho nada, no han imputado a nadie, no ha habido movimiento alguno, yo creo que la causa, después de esta prórroga, que no sé cuánto tiempo será, se elevará a juicio”, reflexionó.
A pesar de la desesperanza que rodea el caso, Graciela mantiene su compromiso inquebrantable con la memoria de su hijo y con la búsqueda de justicia. “Espero que toda la gente de San Rafael pueda acompañarme”, dice, consciente de las dificultades que implica convocar a una marcha en un horario laboral. “Sé que es un horario muy difícil para muchos porque es horario de colegio, horario en el que la gente trabaja, pero yo voy a hacer la marcha ese día porque se cumple un año del asesinato de mi hijo”, agregó, en una muestra de la fuerza que la mueve a seguir luchando.






