El titular del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SaFyB), Marcelo Peretta, destacó que la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) haya decretado el cierre de dos laboratorios radicados en Tucumán por no contar con las habilitaciones técnicas correspondientes, pero apuntó a “una contradicción de la política” por parte del organismo con respecto a esa intención desreguladora.
El referente farmacéutico viene dando una ardua pelea ante el proyecto del Ministerio de Desregulación a cargo Federico Sturzenegger, que habilita la venta libre de ciertos medicamentos en kioscos, almacenes, supermercados y hasta en plataformas virtuales, medida que fue judicializada por el gremio farmacéutico debido a las implicancias negativas para la salud de la población que podría acarrear. El proyecto, que iba a tener este año tratamiento parlamentario, finalmente fue cajoneado gracias al accionar y la férrea oposición del SaFyB.
La normativa determinó que los medicamentos solamente pueden ser manipulados y comercializados por establecimientos que cuenten con la correspondiente habilitación o reconocimiento de la autoridad sanitaria nacional.
“Primero logramos la cautelar y luego que no se trate en el Senado el deseo de Sturzenegger de que los medicamentos se vendan en cualquier góndola. Y ahora veo muy bien que ANMAT haya retomado las inspecciones en los laboratorios y en las droguerías y empiece a clausurar a las que no tienen el director técnico o que no cumplen con el reempadronamiento, o no dan los datos que la autoridad les solicita“, dijo Peretta en relación al por ahora frustrado proyecto oficial y a la decisión de la ANMAT que resolvió dar de baja la habilitación de dos laboratorios radicados en San Miguel de Tucumán porque no cumplieron el reempadronamiento establecido por una disposición del organismo.
La medida, formalizada mediante la Disposición 5451/2026 publicada en el Boletín Oficial de la República Argentina, alcanza a Laboratorios Palmares y Drinas, que quedaron sin autorización para elaborar y fraccionar productos de Farmacopea Argentina.
“Esa es la función de la ANMAT para evitar medicamentos truchos, adulterados que circulan sin la calidad necesaria y terminan afectando la salud de quienes los ingieren. Y seguiremos oponiéndonos y haciendo lo que esté a nuestro alcance en todos los ámbitos que sean necesarios para que los medicamentos se sigan vendiendo en las farmacias”, concluyó Peretta.


