El día después de la feroz tormenta de granizo y viento que azotó a varios distritos de San Rafael, el Intendente Emir Félix recorrió fincas donde hubo graves pérdidas de cultivos.
En medio de un fuerte operativo de diferentes áreas municipales, donde prevaleció la asistencia a familias inundadas y con roturas en sus viviendas, el jefe comunal visitó hectáreas con producción en Villa Atuel, Goudge, Cañada Seca, Rama Caída y Las Malvinas.
En algunas localidades villaatuelinas, el daño en los cultivos alcanzó el 100%. “No vamos a cosechar este año ni el que viene”, se lamentó el encargado de una finca de La Izuelina, donde la piedra arrasó con cientos de hectáreas de uva y ciruelas.
“Es muy triste tener que encontrarnos nuevamente con un panorama tan complejo como este. Sé muy bien el esfuerzo que significa para nuestros agricultores mantener todo un año su producción y que la pierdan en un abrir y cerrar de ojos es muy angustiante. Como siempre desde el municipio vamos a colaborar con lo que esté a nuestro alcance, pero vamos a necesitar un respaldo del Gobierno Provincial y el Gobierno Nacional. Para eso vamos hacer un relevamiento exhaustivo a efectos de tener detalles concretos de los daños que ha causado el granizo”, expresó Félix.
El Intendente instruyó a las áreas de Desarrollo Social, Distritos, Barriales, Espacios Verdes, Electrotecnia, Defensa Civil, entre otras, a ejecutar un fuerte operativo territorial que incluyó entrega de colchones y nylons a familias con casas inundadas y despeje de rutas y calles donde hubo caída de forestales y tendido eléctrico.
Desde el Municipio se trabajó en conjunto con Edemsa para acelerar la restitución de la energía eléctrica en varias localidades urbanas y rurales, teniendo en cuenta que al menos 8 distribuidores fueron afectados por el fenómeno climático.
“En cuatro o cinco días vamos a tener un panorama más claro de lo que nos dejó esta fuerte tormenta. Duele, como dije anteriormente, porque apuntábamos a una buena temporada y por esto hay muchos productores que se quedaron sin nada y otros tantos que solo podrán cosechar una parte de su siembra”, añadió Félix.
En Villa Atuel, de acuerdo con el testimonio de vecinos y productores, la piedra – del tamaño de un huevo o más grande en algunos sectores – los castigó en tres oportunidades entre la tarde y noche del jueves. “Hacía muchos años que no veíamos un panorama semejante”, aseveró el delegado distrital, Juan Carlos Suárez.







