Los sábados, la canchita ubicada en la esquina de Tropero Sosa y Paula Albarracín deja por unas horas de ser un espacio para el fútbol y los encuentros barriales.
En su lugar aparece un mercado popular donde decenas de vecinos despliegan mesas, exhiben productos y buscan una oportunidad para sumar algunos pesos al bolsillo.
La llaman «Feria Cambalache» y el nombre le queda perfecto. Hay de todo. Ropa nueva y usada, panificados, dulces caseros, artículos de limpieza, comidas elaboradas y productos de elaboración artesanal.
Cada puesto cuenta una historia distinta, aunque todas tienen un punto en común: la necesidad de generar ingresos en un contexto económico donde cada peso cuenta.
La iniciativa comenzó hace apenas un par de semanas y ya muestra un crecimiento sostenido. En su última edición reunió más de 30 puestos y convocó a vecinos de distintos barrios que encontraron en la feria un espacio para vender, intercambiar y dar a conocer lo que hacen.
La propuesta es impulsada por Madres Cocinando y el Merendero Tropero Sosa, organizaciones que desde hace tiempo trabajan en el acompañamiento social de numerosas familias. Ahora sumaron esta alternativa que busca fomentar la economía popular y ofrecer una herramienta concreta para quienes necesitan complementar sus ingresos.
ECONOMÍA POPULAR EN TIEMPOS DE CRISIS
Entre las 11 de la mañana y las 6 de la tarde, el predio se llena de movimiento. Hay quienes llegan con una mesa plegable y algunos productos elaborados en casa. Otros aprovechan para vender ropa que ya no usan o artículos que tienen guardados.
Del otro lado aparecen vecinos que buscan precios accesibles y encuentran opciones mucho más económicas que en el comercio tradicional.
La Feria Cambalache es, en definitiva, una postal de estos tiempos. Una muestra de cómo los barrios se organizan, crean redes solidarias y encuentran alternativas para salir adelante cuando la situación económica aprieta.
Allí, entre mesas improvisadas y conversaciones de sábado, también circula algo más que mercadería: circula el esfuerzo de quienes no se resignan y siguen buscando oportunidades.







