Durante el último fin de semana largo por el Día del Respeto a la Diversidad Cultural, Mendoza volvió a posicionarse entre los destinos más elegidos del país, aunque con un cambio marcado en el comportamiento de los viajeros.
Según datos del Observatorio Argentino de Turismo (OAT) y de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), más de 1.440.000 turistas se movilizaron por el país, un 2,1% más que en 2024, pero aún por debajo de los niveles de 2023.
A nivel nacional, la estadía promedio fue de 2,1 días, reflejando la tendencia creciente hacia viajes más cortos y planificados sobre la fecha, como consecuencia del contexto económico y la pérdida del poder adquisitivo.
En la región de Cuyo, el relevamiento nacional destacó que Gran Mendoza y la alta montaña superaron el 70% de ocupación. Sin embargo, desde la Cámara Hotelera de Mendoza, su presidente, Marcelo Rosental, aclaró que los registros locales muestran una realidad más moderada:
“La ocupación en Mendoza Ciudad, que es el 85% de nuestros asociados, estuvo en un 60% para el fin de semana. Lo que leíste seguramente es el informe de la CAME, y ahí dice que estuvimos al 60% también, así que es bastante concordante los datos”, aclaró en diálogo con El Sol.
El especialista explicó que el descenso en la cantidad de noches por visitante es una tendencia que se profundiza año tras año y que ya es una realidad que todo el sector la “percibe”.
“Hay una disminución de la cantidad de noches promedio, que pasó de 3,3 noches en 2023, a 2,5 en 2024, y este año 2 noches promedio. Esto se da porque la gente para en Mendoza y luego se dirige a Chile. Entonces son más cortas también por un tema económico, por supuesto”, sentenció.

Mendoza como punto de paso
Explicó, además, que muchos viajeros utilizan la provincia como escala hacia Chile, especialmente ante la reapertura plena del Paso Internacional Cristo Redentor y los precios más convenientes del otro lado de la cordillera.
“Se acortan los fines de semana largos debido a que utilizan la provincia como si fuera un lugar de paso y no de mini vacaciones definitivo”, puntualizó Rosental.

Este fenómeno repercutió directamente en el sector hotelero, que mantiene niveles de ocupación razonables, pero con menor gasto promedio por turista, dado que se trata de estancias más cortas y con menos consumo gastronómico y recreativo.
A nivel nacional, la CAME informó que los turistas gastaron menos noches fuera de casa: la estadía promedio cayó un 16,7% interanual, pasando de 2,4 a 2 noches. Pese a ello, los viajes breves permitieron sostener la actividad y mantener en movimiento al sector, incluso en un contexto de ajuste del consumo.
Fuente: El Sol – https://www.elsol.com.ar/mendoza/fin-de-semana-largo-mendoza-mejoro-las-cifras-pero-con-estadias-mas-cortas-y-turistas-de-paso/







