Florencia Saravia: “En lo personal el hockey ha sido todo”

La arquera de hockey local está jugando Douai Hockey Club de Francia

Desde chica sorprendió con su gran nivel bajo los tres palos y esto lo llevó a estar en Las Leonas, la sanrafaelina Florencia Saravia (30) hoy afronta un nuevo desafío en su trayectoria deportiva en el hockey y la arquera se transformó en los últimos días en jugadora del Douai Hockey Club de Francia.

Iniciada en Belgrano Rugby Club, y con pasos por el Club Viajantes y San Jorge de nuestra ciudad, su camino continuó en Los Tordos de Mendoza en donde se transformó en una referente, además de obtener varios títulos, llegó al seleccionado mendocino jugó el Mundial Junior en Boston, Estados Unidos en 2009, vistió los colores en el Club Taburiente de España y estuvo con Las Leonas.

Desde Francia, nuestra representante dialogó con Diario San Rafael e hizo mención a su actualidad: “Llegué el domingo e inmediatamente tuve que jugar. Tuve mi primer partido en donde ganamos 2-1 y fue buen comienzo ya que pudimos quedarnos con el clásico frente al Lille HC, la gente estaba muy contenta”.

Además agregó: “Con esta pandemia y al saber que ya no jugábamos en la Argentina fue un condimento extra para buscar una oportunidad afuera y como no tengo ciudadanía estuvo complicado, pero me llamó el entrenador Leandro Leotta, me dijo que no tenía arquera, se interesaron y me vine”.

“Durante la cuarentena con Los Tordos entrenamos mucho la parte física, por suerte llego bastante bien y preparada.  El nivel deportivo de acá comparándolo con Argentina es más bajo, pero los recursos son completamente diferentes; contamos con cancha de agua, gimnasio grande a nuestra disposición y nuestro entrenador es mendocino lo que hace que tengamos una buena comunicación. En lo personal trataré de aportar mi experiencia y lo mucho que pueda para lograr los objetivos”, explicó la jugadora sobre esta nueva excursión fuera del país.

De lo que significa Los Tordos en su carrera: “Los Tordos es mi casa, porque cuando me fui a vivir a Mendoza me recibieron tanto la institución como las familias de las chicas como una más y el club lo significa todo. Lo que he podido alcanzar con el hockey  ha sido gracias a eso, siempre voy a estar completamente agradecida. Mi idea siempre es volver a jugar ahí hasta que el cuerpo me lo permita, hemos tenido muchos momentos lindos jugando cosas importantes y otros no tan buenos, pero siempre siempre voy a decir que es mi segunda familia”.

Retrocediendo en el tiempo, contó de los procesos nacionales: “Las Leoncitas fue una experiencia increíble, empecé con 15 años yendo a las concentraciones regionales y nacionales. Creo que formar parte de eso me cambió la vida por completo porque había otro nivel, otra exigencia y responsabilidades respecto al deporte que me formaron como jugadora y persona”.

Flor en su paso por el seleccionado nacional

“El Mundial Junior fue lo más lindo que me ha pasado a nivel deportivo, nos fue muy bien y pude jugar casi todos los partidos, siempre lo recordaré. Gracias a eso pude viajar a un montón de lugares, conocí gente y me hice muchas amigas, después me llamaron a procesos de Las Leonas y si bien no tuve la oportunidad de jugar algún torneo importante, pude hacer giras por Oceanía y en el país, fue increíble sentir eso”.

Al recordar sus inicios: “Empecé a jugar a los 9 años en Belgrano porque mis amigas de la escuela iban ahí, inicié un jueves y se jugaba el sábado; mis amigas sabían que me gustaba jugar al fútbol y como no había arquera me animé a atajar y de ahí no salí más. Belgrano fue el comienzo de todo esto, de la mano de “Kanque” Lassa,  Mariana Martínez, Claudia Gijón, “Pali” Carrasco y Anahí Carboneti principalmente que me acompañó, no me quiero olvidar de ninguna; me hicieron ver lo que era el esfuerzo y la pasión, experimentar y aprender que si queríamos algo, había que esforzarse”.

“Cuando cumplí 15, Belgrano me remarcó que mi división estaba un poco desarmada y me hice muy amiga de Melisa Quiroga para cambiarme a Viajantes donde estuve un año donde conocí gente muy buena y tras desarmarse el club pasé a San Jorge en el cual jugué con gente muy querida como las hermanas Chiaradia y toda su familia, jugábamos a otro nivel conocimos el hockey grande de Mendoza fue algo que me abrió las puertas para llegar a Los Tordos”, puntualizó.

Mencionando lo que le ha dejado la actividad: “Además de los logros deportivos, tengo que recalcar que todas mis amigas vienen del ambiente del hockey, he pasado momentos de vida difíciles y siempre alguien de los clubes en los que jugué me acompañaron. En lo personal el hockey ha sido todo, de lo que construí a nivel personal, deportivo y laboral ha sido por eso, sumando que gracias a todo eso hoy con mi pareja tenemos una escuela de arqueros hace 2 años y medio “Keeper Pint”, nos dedicamos a eso y nos hace feliz”.

“La idea es transmitir la experiencia y brindarles algo que yo no lo pude vivir porque cuando era chica no había, poder hacerlo con chicos desde los 10 años hasta los 60 años que hay arqueros de esa edad-aunque no se crea-es una experiencia súper linda y le devuelvo al hockey algo de todo lo que me ha dado”, destacó la jugadora de 30 años.

Terminando el diálogo enmarcó la importancia de sus seres queridos: “Mi familia por suerte está acostumbrada al tema de la distancia, yo a los 17 me fui a vivir a la capital de Mendoza y son los que me apoyan, acompañan, siempre me enseñaron a seguir, crecer y ser libre. Cada vez que puedo y tengo tiempo voy a visitarlos, y es más difícil irse, pero están contentos de este presente y en cada paso que doy están a mi lado”.