Nuevas imágenes difundidas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos reactivaron la presión política para que declare ante el Congreso.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos difundió nuevas imágenes vinculadas al caso Jeffrey Epstein que vuelven a colocar bajo escrutinio público al príncipe Andrés, hoy conocido como Andrew Mountbatten-Windsor. Según reporta la CNN, las fotografías mostrarían al exmiembro de la realeza británica en el suelo, inclinado sobre una mujer o una persona de identidad no confirmada, en una escena sin contexto ni fecha precisada.
Las imágenes forman parte de la última tanda de documentos oficiales liberados en el marco de la investigación sobre el financista Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales y fallecido en 2019. En una de las fotos, Mountbatten-Windsor aparece apoyado en cuatro extremidades, mirando a cámara, mientras la otra persona permanece recostada en el piso, con el rostro cubierto. En otra toma, se observa una mano del ex príncipe apoyada sobre el abdomen de la misma persona, mientras una tercera figura, no identificada, aparece al fondo de la escena.
La publicación de este material generó una nueva ola de presión política en el Reino Unido. El primer ministro británico, Keir Starmer, pidió públicamente que Mountbatten-Windsor declare ante el Congreso de Estados Unidos por sus vínculos con Epstein. “Las víctimas deben ser la prioridad”, afirmó durante una visita oficial a Japón, al señalar que no puede haber un enfoque centrado en ellas si no se está dispuesto a colaborar con la investigación.
Los documentos también incluyen intercambios de correos electrónicos entre Epstein y Mountbatten-Windsor fechados en agosto de 2010. En esos mensajes, el financista invita al ex príncipe a cenar con una mujer en Londres, propuesta que recibe una respuesta positiva. En los correos, Epstein describe a la mujer como una ciudadana rusa de 26 años y confirma que ya contaba con el contacto directo de Mountbatten-Windsor.
En otro intercambio posterior, ambos coordinan un encuentro en Londres, donde se menciona la posibilidad de una cena en el Palacio de Buckingham con “mucha privacidad”. Estos mensajes fueron enviados dos años después de que Epstein se declarara culpable por solicitar servicios sexuales a una menor de edad.
Las autoridades estadounidenses aclararon que ni las fotografías ni los correos electrónicos prueban la comisión de un delito. Tampoco se precisó cuándo ni dónde fueron tomadas las imágenes. CNN intentó comunicarse con Mountbatten-Windsor para obtener declaraciones, pero no obtuvo respuesta.
El ex príncipe siempre negó las acusaciones en su contra y sostuvo que rompió todo vínculo con Epstein en 2010. Sin embargo, la difusión de estos documentos reavivó el debate público sobre su relación con el financista y su entorno. Esta situación fue uno de los factores que llevaron al rey Carlos III a retirarle títulos, honores y a desplazarlo de su residencia real el año pasado.
En Estados Unidos, legisladores demócratas del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes ya habían solicitado en noviembre que Mountbatten-Windsor viaje a Washington para brindar testimonio. Aunque no pueden obligarlo a comparecer, consideran que su declaración podría aportar información clave sobre la red de vínculos de Epstein y sus presuntos cómplices.
El Departamento de Justicia liberó esta nueva documentación seis semanas después del plazo fijado por el Congreso, en lo que constituye uno de los mayores volúmenes de información oficial difundida sobre el caso desde la muerte de Epstein.


