Fracasó otra tregua humanitaria­

Ucrania acusó en la ONU a Rusia de romper un acuerdo alcanzado horas antes para facilitar este martes la evacuación de civiles de varias ciudades, al volver a exigir que los corredores humanitarios se dirijan únicamente a territorio ruso o bielorruso.

El embajador ucraniano ante Naciones Unidas, Sergiy Kyslytsya, aseguró anoche durante una reunión del Consejo de Seguridad haber recibido momentos antes una notificación desde Kiev asegurando que Moscú había dado marcha atrás a sus compromisos.

Según Kyslytsya, las autoridades rusas remitieron una carta señalando que solo se permitiría la salida de civiles hacia Rusia y Bielorrusia, a pesar de que poco antes se había pactado una ruta alternativa.

«Llamo a los rusos a retractarse y volver a lo previamente acordado para permitir a ciudadanos ucranianos y extranjeros ir a Europa», señaló el diplomático.

El embajador ruso ante la ONU, Vasili Nebenzia, tomó la palabra a continuación para contradecir a su homólogo ucraniano y asegurar que eran las fuerzas de Kiev las que no quieren permitir la salida de civiles, asegurando que su país dió luz verde a corredores para que la población salga hacia el oeste de Ucrania, además de Rusia y Bielorrusia.

El intercambio llegó después de que la tercera ronda de negociaciones entre Rusia y Ucrania acabara ayer con «pequeños avances» a la hora de mejorar la logística de esos corredores, según dijo Mykhailo Podolyak, el asesor de la Oficina del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.

El nuevo encuentro entre las dos partes, que duró cuatro horas, se produjo en Belovezhskaya Pushcha, en la región bielorrusa de Brest, cerca de la frontera polaca, al igual que en la segunda cita el pasado día 3.

La débil esperanza de un acuerdo temporal para crear vías de salida para los civiles de Kiev, Chernihiv, Sumy, Jarkov y Mariúpol era casi lo único que había podido rescatar el consejero del presidente Volodimir Zelenski.

La pulseada acerca de la efectiva disponibilidad de los corredores humanitarios duró por todo el día.

Durante la mañana ya habían fracaso, por tercera vez consecutiva, las evacuaciones previstas para ayer debido a la violación del alto el fuego humanitario anunciado por Rusia, de cuyo incumplimiento se culparon de nuevo mutuamente ambas partes.

Antes de que Ucrania denunciara la rotura del nuevo acuerdo para las evacuaciones de este martes, el jefe negociador ruso, Vladímir Medinski, había afirmó que Moscú esperaba que los corredores humanitarios comenzaran finalmente a funcionar.

«Lo dijimos claramente. Esperamos que mañana (por el martes) estos corredores finalmente comiencen a funcionar. La parte ucraniana nos ha dado garantías de esto», dijo, según la agencia Interfax.

La salida de civiles prevista para el lunes debía ser a partir de las 10 hora local a través de seis corredores humanitarios: uno en Kiev, dos en Mariúpol, uno en Járkov y dos en Sumy. Cuatro de ellos acabarían en ciudades rusas como Rostov del Don (ruta por el sur) y Bélgorod (por el este).

El plan de evacuación para Kiev también incluía pasar por territorio de Bielorrusia (Gómel y Gden) con posterior transporte aéreo a Rusia.

Sobre lo sucedido hoy, el jefe del Centro Nacional para el Control de la Defensa de Rusia, el coronel general Mijail Mizintsev, afirmó que la parte rusa observó las rutas de evacuación con drones y acusó a Ucrania de «no haber llevado a cabo ni un solo paso práctico para la preparación de convoyes humanitarios», según la agencia Interfax. «Se ha establecido que los nacionalistas, bajo la amenaza de violencia física, simplemente no dejan salir a los civiles y ciudadanos extranjeros de estas localidades, dijo.

Medinski señaló además que las conversaciones con la delegación ucraniana sobre un acuerdo para poner fin a la ofensiva en el país vecino continuarán hoy, aunque las expectativas de Moscú no se han materializado. El mismo pesimismo demostró el presidente francés, Emmanuel Macron, quien dijo ayer que no prevé que una negociación ponga fin a la guerra en cuestión de semanas.

En tanto, la cantidad de personas que huyeron de Ucrania se elevó a más de 1,7 millón, según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur).