
El hecho ocurrió en la ciudad de Graz, en Austria y la noticia recorrió el mundo. La víctima, un hombre de 65 años, estaba sentado en el inodoro de su casa cuando sintió un «pinchazo» en los genitales.
La serpiente Pitpon en cuestión fue sacada de la cañería por un experto en reptiles que acudió al lugar: “Fue un rescate difícil, sobre todo porque no quería herir al animal”, dijo el rescatista, Werner Stangl.
El vecino, dueño del reptil, posee además 11 serpientes constrictoras no venenosas y una lagartija en su vivienda, en terrarios y cajones. Por el hecho enfrenta una investigación por sospecha de causar daños corporales por negligencia.







