Fue un perro el que avisó a una mujer que había un bebé abandonado en Las Heras

«Joaquín», como lo bautizaron en el hospital Carrillo se encuentra en perfecto estado de salud. Pesaba 2,620 en el momento que fue revisado luego de que la Policía lo trasladó para que fuese atendido por profesionales.

Lo increíble de la historia es que la mujer que encontró al bebé envuelto en una frazada fue avisada por su perro que ladró sin parar durante varios minutos porque algo extraño advertía que ocurría en la vereda. Los ladridos llevaron a la mujer a mirar por la ventana y advirtió un bulto.

«Salir a la puerta y encontrarte un bebé, es rarísimo, la verdad que ha estado la mano de Dios», aseguró la mujer que es empleada de la Municipalidad de Las Heras.

Mónica Rivero, la mujer que encontró al bebé, relató: «Desde la ventana vi que había un bulto, salí, me pareció extraño, salí sin imaginarme que podía haber un bebé».

En vuelto en una frazada, desnudo y aún con el cordón umbilical estaba el bebé. Mónica no dudó un segundo en entrarlo a su casa para darle calor: «El bebé nunca lloraba, no estaba llorando. Lo levanté, entramos a la casa, llamé a mi hija y le dije lo del bebé. Lo único que lo abrí un poquito para ver cómo estaba su estado y las manitos estaban frías, se notaba que no hacía mucho que había nacido, inmediatamente llamé a la policía. La policía llegó rapidísimo, 15 minutos se tardó».

Trasladado de urgencia al hospital Carrillo por tres policías el niño fue evaluado por los médicos, quienes aseguraron que estaba en buenas condiciones de salud y le pusieron nombre.

«Pesó 2,620 si no me equivoco, y está muy bien, se llama Joaquín, le pusieron de nombre Joaquín».

Por el hecho no hay detenidos y hay pocos indicios de testigos entre los vecinos.

«Estaba con una frazada de casa, no era una manta de bebé. Estaba en una frazada desnudo. Busqué para ver si había alguna nota o algo y no había nada».

El niño quedó internado en el hospital Carrillo en buen estado general de salud. Los policías no tardaron en volver con regalos y Mónica por la tarde también.

«Lo fui a visitar. Trabajo en la municipalidad de Las Heras, nos mandaron, llevamos una cuna, llevamos un bolso con ropa.

«Salir a la puerta y encontrarte un bebé, es rarísimo, la verdad que ha estado la mano de Dios».

Fuente: Jornada