Fuerte temporal en Brasil dejó muertos y desaparecidos

Una fuerte tormenta que se desató sobre Río de Janeiro, dejó a la ciudad con decenas de calles cortadas y pánico entre los habitantes. Es que los vientos que fueron de hasta 110 km por hora, y las lluvias torrenciales provocaron la muerte de seis personas.

El alcalde, Marcelo Crivella decretó »luto oficial» por tres días a la localidad y la declaró en »estado de crisis», para poder responder a la emergencia. El temporal, afectó principalmente a las zonas sur y oeste, donde hubo cientos de árboles caídos e incluso deslizamientos de tierra. Además, varios barrios siguen inundados, mientras los bomberos trabajan para liberar las vías y retirar los desperfectos causados por el agua.

«Es una tragedia anunciada, las autoridades deberían haber tomado más precauciones, ya que se esperaba esa lluvia fuerte», comentó un vecino al medio SputnikSin embargo, el intendente descartó que hubiera negligencia por parte de funcionarios ya que »no se esperaba un impacto tan grande». Explicó que aunque los meteorólogos ya preveían lluvias «de moderadas a fuertes, sorprendentemente después de una tempestad se formó otra».

En la zona oeste de la capital fluminense, dos personas murieron y otras dos quedaron heridas tras derrumbarse una casa, mientras que en la Rocinha, la mayor favela de la ciudad, se registró el tercer fallecido por un deslizamiento de tierra.

Otras dos fallecimientos ocurrieron en el barrio de Vidigal, en la zona sur de Río, tras el colapso de un muro y la caída de un árbol sobre un colectivo de línea, respectivamente. La sexta víctima se produjo después de que el micro en el que viajaba quedase sepultado.
Asimismo, continúan desaparecidas dos personas que estaban en la avenida Niemeyer, donde una parte de la ciclovía que acompaña esta importante vía carioca se derrumbó, lo que obligó a cortar la circulación de vehículos en ambos sentidos.

El sistema de medición del Ayuntamiento ha registrado en solo dos horas todo el agua que, de media, suele caer en todo el mes de febrero, después de que en enero se alcanzaron las temperaturas más altas en casi un siglo, con datos de hasta 42 grados.

Por otro lado, el gobernador regional, Wilson Witzel, afirmó que sobrevoló las zonas más afectadas por las tormentas y, citando datos de la Defensa Civil, alertó de que unas 80,000 familias se encuentran en zonas de peligro, una condición que atribuyó al “abandono” de las administraciones anteriores.

“Eso es fruto del abandono de la organización urbanística de las ciudades, especialmente de Río. Han cerrado los ojos para la ocupación desordenada y el resultado, infelizmente, son esas tragedias que estamos viendo“, dijo Witzel.

Para este viernes, y a pesar de la mejora de los pronósticos, Crivella ha instado a la población a mantenerse en lugares seguros. »Tenemos varias áreas de riesgo. El suelo está encharcado, entonces puede haber más deslizamientos y árboles que caigan», explicó.