La institución repasó su historia, su crecimiento tecnológico y la amplitud de estudios y tratamientos que ofrece en el sur mendocino, donde se ha consolidado como un centro de referencia en alta complejidad.
El gerente FUESMEN en San Rafael, Elías Marchevsky, detalló a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 que la Fundación Escuela de Medicina Nuclear cumple más de tres décadas desde su creación en Mendoza y alrededor de veinticinco años de presencia en el departamento, tiempo durante el cual se convirtió en un pilar para el diagnóstico y tratamiento de alta complejidad. Explicó que la institución nació con el objetivo de formar profesionales altamente especializados y desarrollar protocolos que permitieran ofrecer servicios avanzados a toda la población, un propósito que se mantiene vigente y que define su funcionamiento cotidiano. Según describió, el crecimiento de la sede local se sostiene en la integración de médicos, técnicos, bioingenieros y personal administrativo que trabajan de manera conjunta, lo que da lugar a una atención “muy particular” por su abordaje interdisciplinario.
En relación con las prestaciones, Marchevsky señaló que la comunidad suele asociar a FUESMEN exclusivamente con los tratamientos de radioterapia y quimioterapia, pero remarcó que la sede sanrafaelina ofrece un abanico mucho más amplio de servicios. Indicó que allí se realizan estudios de medicina nuclear, resonancia magnética, tomografía y densitometría, además de contar con la única Cámara Gama del sur provincial, que también recibe pacientes de San Luis, Neuquén y La Pampa. Sobre este equipo, afirmó que “la Cámara Gama es un estudio de medicina nuclear que hace diagnóstico y tratamiento”, lo que permite abordar patologías con alta precisión y rapidez. También hizo hincapié en que muchas de estas prácticas se complementan con los tratamientos oncológicos que brinda la institución.

Consultado por la tecnología instalada en San Rafael, el gerente enfatizó la importancia de mantener equipamiento de última generación para sostener la calidad de los diagnósticos y tratamientos. Destacó la presencia de aceleradores lineales, herramientas fundamentales para la radioterapia moderna, que “van a encontrar contados con los dedos de la mano en el país”. Subrayó que este nivel de infraestructura convierte a FUESMEN en un referente a nivel provincial en materia de protocolos y tratamientos oncológicos, una situación que demanda una gestión eficiente y una reinversión constante de recursos.
Al explicar la estructura jurídica de la institución, Marchevsky recordó que se trata de una fundación sin fines de lucro, donde la totalidad de lo recaudado debe destinarse al cumplimiento de los objetivos fundacionales. Señaló que “la generación de dinero en la institución sí o sí se reinvierte” y que si esos objetivos no se cumplieran, “la fundación se tiene que desarmar”, motivo por el cual existe una fuerte responsabilidad en la gestión y optimización de recursos. Esta lógica, indicó, permite garantizar la continuidad de los servicios de alta complejidad y sostener la inversión permanente en tecnología.
Otro punto que desarrolló fue el modo en que los pacientes acceden a la atención del FUESMEN. Explicó que, en general, los usuarios llegan derivados por un médico clínico o de otra especialidad, quien evalúa la situación y considera necesario un diagnóstico o tratamiento en la institución. Aclaró que también gastroenterólogos, nutricionistas o mastólogos pueden indicar estudios directamente, lo que agiliza la llegada del paciente al servicio que necesita. Según afirmó, “si el paciente tiene alguna patología que podamos tratar en FUESMEN, el médico de cabecera o el médico tratante lo deriva con el equipo de tratamiento”, asegurando una continuidad en la atención.
Al finalizar, Marchevsky dejó un mensaje enfocado en la tranquilidad de la población. Expresó que “en caso de que alguno tenga alguna necesidad médica, que sepa que en San Rafael o en el sur mendocino, en FUESMEN va a recibir atención de alta calidad, de alta complejidad y de excelencia”. Enfatizó que esta calidad es igual para quienes cuentan con obra social, cobertura prepaga o para quienes no tienen ningún tipo de seguro de salud. Subrayó que todas las personas pueden atenderse, diagnosticarse y tratarse en la institución sin diferencias en la calidad del servicio.







