Gales: Discutió en un boliche y casi provoca una masacre

Una pelea en un local bailable de Gales fue el desencadenante de la locura de un joven, quien atropelló deliberadamente a varias personas, antes de ser detenido. Las autoridades descartaron que se tratara de un ataque terrorista.

La puerta de la disco The Courtyard, de la ciudad galesa de Newport, estuvo a punto de convertirse en un cementerio. Es que luego de protagonizar una discusión con otros dos hombres, un sujeto, de 18 años, salió de manera alocada a bordo de su automóvil y arrolló a varias personas.

De acuerdo con las imágenes grabadas por los testigos, el atacante subió muy molesto a un Ford C Max, de color azul, mientras dos personas le gritaban delante del rodado y le golpeaban el parabrisas. Entonces, el auto aceleró e impactó a una persona; de inmediato, se detuvo, puso marcha atrás y atropelló a otros presentes. La situación ya estaba fuera de control, por lo que el agresor aprovechó para escapar.

En total, fueron cuatro las personas que debieron ser hospitalizadas, dos de ellas en grave estado.

«Fue horrible»

«Inicialmente, el conductor estaba queriendo pasar y golpeó a alguien, encones, una multitud se lanzó sobre el vehículo», relató el gerente de The Courtyard, Iftekhar Harris, quien agregó que «la situación se puso muy tensa, con la gente atacando el vehículo porque había golpeado a alguien».

«Entonces ocurrió lo impensado: el conductor aceleró y atropelló a dos chicas, dos jóvenes inocentes, que estaban sentadas en la vereda. Las atropelló una vez, retrocedió y, no sé si intencionalmente, volvió a atropellarlas. Fue horrible», siguió.

Pese a que el atacante escapó del lugar, poco después, el auto fue encontrado a unos tres kilómetros de distancia, pero se estaba incendiando. Los bomberos lograron apagar las llamas, pero el vehículo quedó totalmente destruido. En tanto, el agresor logró ser hallado por las autoridades, por lo que fue detenido y puesto a disposición de las autoridades judiciales.

Por último, el superintendente de la policía del condado de Gwent, Glyn Fernquest, aseguró que lo sucedido está bajo investigación, aunque descartó que se tratara de un acto terrorista.