El argentino fue multado por exceso de velocidad en Inglaterra antes de su pase millonario al Chelsea.
El joven delantero Alejandro Garnacho quedó en el centro de la escena tras declararse culpable por un incidente vial ocurrido en las inmediaciones del predio de Manchester United. El episodio, que incluyó exceso de velocidad a bordo de su Audi RS 3, terminó en una sanción económica y puntos en su licencia, apenas días antes de concretar su transferencia al Chelsea.
Según se comprobó, el futbolista superó el límite permitido al salir de Carrington, lo que derivó en una multa cercana a los 800 euros, además de recargos y costas judiciales. Durante el proceso, Garnacho reconoció la infracción, expresó vergüenza por lo sucedido y ofreció disculpas públicas ante el tribunal.
Un episodio que marcó el cierre de etapa
El hecho ocurrió en un contexto de tensión deportiva. En aquel momento, el argentino ya atravesaba un distanciamiento con el entrenador Ruben Amorim, lo que había acelerado su salida del club de Old Trafford. La infracción, aunque menor en lo deportivo, funcionó como una especie de epílogo turbulento antes de su cambio de camiseta.
El radar registró que circulaba a 80 km/h en una zona limitada a 65 km/h, una diferencia suficiente para activar el procedimiento judicial. Tras admitir su responsabilidad, se cerró el caso en una instancia sumaria.
Ya instalado en el Chelsea, el extremo inició una nueva etapa en la Premier League, donde busca consolidarse lejos del ruido que marcó sus últimos días en Manchester. El incidente, más que una curva peligrosa, quedó como una señal de advertencia en un camino profesional que sigue acelerando.







