Gasoducto

El secretario de Estado norteamericano y el ministro de Relaciones Exteriores ruso se verán las caras la semana próxima en la reunión del Consejo Ártico, que comenzará mañana en Rovaniemi, norte de Finlandia. Allí conversarán sobre una serie de temas que son motivo de tensiones entre las potencias rivales, entre ellos la situación de Venezuela.
El eje central de la cumbre no será la crisis del país caribeño sino las fricciones entre Estados Unidos, Rusia y Alemania por la construcción del gasoducto Nord Stream 2. Estados Unidos se opone a la construcción de esa megaobra que unirá directamente Rusia con Alemania y aumentará el volumen de gas licuado que importa de Rusia. Por estos días, Gazprom lleva completado el 40% del proyecto.
El gasoducto es el vértice de la tensión entre Washington y Moscú. Alemania necesita del gas ruso para mantener el ritmo de su aparato industrial. Esa demanda se acrecentó desde que la coalición de centroderecha que preside la canciller Angela Merkel decidió la desconexión de todas las centrales nucleares del país antes de 2022.