Gestiones conjuntas entre Mendoza y Neuquén para avanzar en el asfalto de la Ruta 40 entre Bardas Blancas y Ranquil Norte

El crítico estado de la Ruta Nacional 40 en el tramo que une Bardas Blancas con Ranquil Norte, unos 85 kilómetros aproximadamente, en el departamento de Malargüe, forma parte de un reclamo constante entre pobladores, transportistas y autoridades, quienes advierten que la falta de pavimentación y el deterioro general dificultan la circulación y ponen en riesgo la seguridad vial. Ante esto, el gobernador de la provincia de Mendoza, Alfredo Cornejo y su par de Neuquén, Rolando Figueroa mantuvieron una reunión hoy viernes al respecto. El mandatario mendocino posteó en sus redes el encuentro entre gobernadores.

«Hoy viajé a Neuquén y me reuní con el gobernador @Rolo_Figueroa para abordar un tema prioritario como lo es la finalización de la Ruta 40 en el tramo que une Bardas Blancas con el límite entre ambas provincias. Frente a la necesidad de concluir esas obras, para la seguridad de quienes la transitan y el desarrollo de las industrias de la zona como hidrocarburos, petróleo, turismo, entre otras, acordamos trabajar en conjunto y encontrar así una solución. La conectividad entre Mendoza y Neuquén no puede seguir postergándose».

Se trata de un sector clave del corredor bioceánico y de integración regional entre Mendoza y Neuquén, que permanece mayormente de ripio, con huellones profundos, sectores erosionados y zonas donde las lluvias o el deshielo generan barro, anegamientos y cortes temporales. Las condiciones empeoran durante el invierno, cuando la nieve y el hielo reducen aún más la transitabilidad.

Vecinos y usuarios habituales señalan que el trayecto demanda muchas más horas de viaje que las previstas y provoca daños constantes en los vehículos, especialmente en camiones de carga, colectivos y ambulancias que deben atravesarlo por falta de rutas alternativas pavimentadas.

Importancia estratégica del tramo

La Ruta 40 es la columna vertebral vial del oeste argentino y este segmento resulta fundamental para la conectividad del sur mendocino con el norte neuquino, además de ser utilizado por el turismo hacia destinos cordilleranos, poblaciones rurales y pasos internacionales.

Autoridades locales y cámaras empresariales remarcan que la pavimentación permitiría potenciar el desarrollo productivo, ganadero y turístico de toda la región, además de mejorar el acceso a servicios básicos para comunidades aisladas.

Reunión entre gobernadores para gestionar fondos

Ante esta situación, el gobernador de Neuquén, Rolando “Rolo” Figueroa, y el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, mantuvieron una reunión de trabajo para coordinar gestiones conjuntas ante el Gobierno nacional y organismos de financiamiento, con el objetivo de conseguir los recursos necesarios para asfaltar definitivamente el tramo.

Rolo Figueroa y Alfredo Cornejo

Durante el encuentro, ambos mandatarios coincidieron en que la obra es prioritaria para la integración regional y que su concreción beneficiaría a ambas provincias, no solo en materia de transporte sino también en desarrollo económico y social.

Reclamo histórico

La pavimentación de este sector de la Ruta 40 es un reclamo que lleva décadas. A pesar de anuncios y proyectos previos, el avance ha sido mínimo y las mejoras realizadas hasta ahora se limitaron a mantenimiento periódico del ripio.

Mientras tanto, los usuarios continúan circulando con extrema precaución, a la espera de que las gestiones políticas se traduzcan finalmente en obras concretas que permitan transformar uno de los tramos más críticos de la emblemática ruta nacional en una vía segura y moderna.