Gracias a los “recuperos” de obras sociales y prepagas, el Schestakow consiguió un costosísimo repuesto para su tomógrafo

El Hospital Schestakow continúa reinvirtiendo en tecnología médica a partir de los fondos obtenidos por el sistema de recupero a obras sociales y prepagas. En las últimas horas comenzó la instalación de un nuevo tubo para el tomógrafo del efector público sanrafaelino, un repuesto de altísimo valor cuyo costo ronda los 100 mil dólares.

La compra se concretó gracias a los recursos recaudados mediante el REFORSAL, el mecanismo por el cual los hospitales públicos facturan la atención brindada a pacientes con cobertura de obra social o prepaga —y también a pacientes extranjeros— para luego reinvertir ese ingreso en mejoras del sistema sanitario.

El dato toma mayor relevancia si se considera que el Schestakow cerró 2025 como el hospital público con mayor recupero económico de toda la provincia. Según se informó meses atrás, el centro asistencial facturó $2.773,9 millones, lo que representó un incremento del 146% respecto del año anterior. Con esa cifra, superó al Hospital Central, que registró $2.730,8 millones, y al Hospital Humberto Notti, que alcanzó $2.370,8 millones.

Desde el establecimiento remarcaron que estos resultados reflejan el peso del sistema sanitario del sur mendocino en la recaudación provincial y, especialmente, la importancia de que esos recursos vuelvan al hospital en forma de equipamiento, insumos y mejoras en la atención.

El tomógrafo es una herramienta clave para el diagnóstico por imágenes y su funcionamiento depende de componentes de alta complejidad y elevado costo. La instalación del nuevo tubo permitirá sostener el servicio y garantizar estudios fundamentales para pacientes de San Rafael y de todo el sur provincial.

“Es el fruto del trabajo de todos los que ponen su corazón en el Schestakow”, destacaron desde el entorno hospitalario, celebrando una mejora que impacta directamente en la calidad de la salud pública.