Gracias a un análisis de ADN cayó por robo el “Chespirito”

Una gota de sangre hallada en Luciana Hogar luego de un robo en septiembre de 2017 fue cotejada con una muestra de saliva que le habían tomado a Daniel Alejandro González Dávalos en el marco de una causa por “amenazas”, con resultado positivo. Ahora enfrenta un proceso por «robo agravado». 

Daniel Alejandro González Dávalos volvió a ser detenido y quedó a disposición del fiscal Javier Giaroli, quien comprobó –durante una minuciosa investigación– que el sujeto, conocido como “El Chespirito”, habría sido uno de los ladrones que el 23 de septiembre de 2017 entró al local de electrodomésticos Luciana Hogar.
“El Chespirito”, con varios antecedentes penales ligados a delitos contra la propiedad y un “especialista” en boquetes, era seguido de cerca por Giaroli, sobre todo después de quedar sospechado de haber robado en Organización Russo, a principio de este año. Sin embargo, la falta de pruebas en su contra le jugaron una buena pasada a González y fue liberado, aunque con el requisito de que cada miércoles debía firmar su presencia en San Rafael. Fue así que ayer, cuando asistió a tribunales a realizar el trámite, “El Chespirito” quedó detenido y ahora será imputado –al menos– por el robo a Luciana de septiembre de 2017.
Para entender por qué al “Chespirito” lo vinculan con el robo a Luciana Hogar, hay que remontarse a las pericias que en aquella oportunidad efectuó Policía Científica una vez descubierto el hecho. Los agentes detectaron una gota de sangre y presumieron que se trataba de uno de los ladrones. Esa muestra quedó en el banco genético del Laboratorio de Genética Forense dependiente del Ministerio Público Fiscal, lo que resultó clave para el fiscal Giaroli, quien había ordenado –semanas antes– que se cotejaran las muestras de ADN incorporadas al laboratorio desde su puesta en marcha, en mayo de 2017. Fue así que la gota de sangre hallada en Luciana Hogar después del robo, coincidió con una muestra de saliva que le habían tomado a González Dávalos en el marco de una causa por “amenazas”. Así Giaroli ató cabos y comprendió que “El Chespirito” está vinculado al mencionado atraco.
La estrategia de Giaroli dejó boquiabierto a González Dávalos cuando el miércoles, sin sospechar lo que se avecinaba, se presentó en el Poder Judicial local para cumplimentar el trámite al que lo habían comprometido tras liberarlo en mayo pasado. Con la coincidencia genética confirmada, al fiscal solo le quedó esperar al “Chespirito” y así lo detuvo. Acto seguido, a sabiendas que el sujeto no tendría en su poder el celular, ordenó a personal de la Unidad Investigativa un registro en el interior de un Renault Symbol en el que se movilizaba González y que lo había dejado estacionado sobre calle Maza.
Ahora González Dávalos enfrenta un proceso caratulado “robo agravado”, ligado al hecho de Luciana Hogar. Sin embargo, habrá nuevas actuaciones de cara a hechos más recientes y cuyas características podrían vincularse a las andanzas del “Chespirito”. Además del robo a Organización Russo, resonó hace días atrás un atraco similar en una empresa de transportes ubicada en calle Cabildo, de donde delincuentes se llevaron 1.000.000 de pesos.
“El Chespirito” tiene una vasta trayectoria en el mundo del hampa e incluso incursionó en otras provincias, como en La Pampa, donde cayó detenido tras el robo a una armería en 2015, entre varios hechos más que se le endilgan.