La comunidad de Villa Atuel se prepara para celebrar el próximo lunes 25 de mayo con su tradicional locro patriótico organizado por la parroquia Inmaculada Concepción. El padre Marcos Gómez se refirió a ello en diálogo con Diario San Rafael y con FM Vos 94.5.
El evento solidario busca recaudar fondos para afrontar los gastos de mantenimiento del antiguo templo y para sostener a una comunidad religiosa contemplativa que se estableció en la zona el año pasado. El fin benéfico es fundamental para la institución, ya que los costos edilicios se incrementan notablemente con la llegada del frío. Al respecto, el padre Marcos Gómez señaló que «hace varios años que se hace para el 25, para los gastos de la parroquia, que en invierno aumentan, y para reparaciones o proyectos que hay de la parroquia misma, que es una parroquia antigua».
Además, los fondos ayudarán a sostener a las hermanitas Hijas de la Sagrada Familia. «Tenemos la gracia en la parroquia de tener una comunidad religiosa contemplativa, que también implica otros gastos necesarios», explicó.
Retirar las porciones y colaborar con el proyecto
Las porciones tienen un valor de 10.000 pesos y se entregarán a partir de las 12 horas en las instalaciones de la propia parroquia, siendo un requisito indispensable que los vecinos asistan con su propio recipiente.
La meta de la congregación es habitar un antiguo convento ubicado sobre la ruta, una donación de hace muchos años que quedó inconclusa y sufrió graves deterioros y robos de materiales. Sobre esto, el sacerdote detalló que «las hermanitas están aquí desde agosto del año pasado, y la idea es que habiten el convento». Mientras tanto, las religiosas de carisma eucarístico permanecen en una casa adaptada donde buscan alcanzar la adoración perpetua las 24 horas del día.
Trabajo voluntario en el distrito
La organización del locro moviliza a todo el distrito gracias a las donaciones y al trabajo voluntario. «Dependemos mucho de la generosidad de todos aquellos que ayudan. Hay gente que a veces no es habitual de la parroquia, pero generosamente ayuda con los elementos», destacó el padre Gómez.
Respecto a las tareas de cocina, el párroco admitió entre risas: «Intentamos ayudar más que nada al final, en la venta. Hay gente que sabe mucho, así que cada uno en su rubro». Debido a que el plato «tiene buena fama y se vende todo generalmente», se solicita a los interesados adquirir las tarjetas con anticipación a través de los grupos parroquiales.







