Gremialistas denunciarán «presiones» del Gobierno sobre el sindicalismo

En el marco de su participación en el 44° Congreso Mundial de la ITF en Singapur, la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) adelantó que denunciará supuestas «presiones» al sindicalismo argentino por parte de la administración del presidente Mauricio Macri. Las acusaciones serán elevadas poco después del pedido de detención del secretario Adjunto de Camioneros, Pablo Moyano.

El organismo gremial es encabezado por el extriunviro de la Confederación General del Trabajo (CGT), Juan Carlos Schmid, y formará parte de la cumbre de la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte que se realizará entre mañana y el próximo sábado 20 de octubre en esa ciudad de Oriente. El citado congreso mundial se realiza cada cuatro años.

Al cónclave se suman referentes sindicales de todo el universo del transporte y allí la CATT se encargará de disparar contra la coalición oficialista Cambiemos. Es que sus integrantes presentarán una serie de denuncias relacionadas a «la presión del Gobierno argentino sobre las organizaciones gremiales a través de multas, sanciones e injerencias en el normal desarrollo de la tarea sindical».

Por medio de un comunicado de prensa, la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte también detalló que el 44° Congreso Mundial de la ITF «será un encuentro internacional donde todos los sindicatos del mundo abordarán los problemas que enfrenta los desafíos de la automatización, los cambios en el comercio mundial, como las transformaciones de la infraestructura y la logística».

«Todo en el marco de debate de las estrategias que enfrentan los sindicatos del transporte frente la actual coyuntura global», añadieron a través del escrito. Se aguarda que la cumbre en Singapur reúna al menos 2.000 delegados de por lo menos 140 países que representan a más de 600 sindicatos del transporte carretero, ferroviario, marítimo fluvial y aerocomercial, y que agrupan a 19 millones de afiliados a la Federación en todo el mundo.

Cabe destacar que el fiscal Sebastián Scalera solicitó ayer la detención del hijo de Hugo Moyano en el marco de una investigación por supuestas maniobras ilegales vinculadas a la barra brava del Club Independiente. El dirigente gremial confirmó esta mañana que Pablo Moyano «está tranquilo» porque «sabe que todo esto es un armado que no tiene sentido». De esta forma, el líder gremial de los camioneros acusó al Gobierno por las causas judiciales en contra de su familia.

El Secretario Adjunto de Camioneros tampoco dudó al asegurar que el pedido de su detención se da en el marco de un contexto de «persecución del Gobierno nacional». «Sería un orgullo ir en cana con un Gobierno gorila. Espero que no hagan el show de detenerme en Ezeiza. El miércoles o el jueves vuelvo» a la Argentina, expresó esta mañana mientras viajaba al Congreso Mundial de la ITF.