Guaidó anunció que tomó el control de las cuentas de Venezuela en el exterior

El jefe del Parlamento venezolano y autoproclamado presidente de Venezuela, Juan Guaidó, anunció este lunes que ordenó el «traspaso» de las cuentas del país en el exterior para evitar el «saqueo», al tiempo que señaló que inició un proceso para designar a las directivas de Citgo y Pdvsa.

«He ordenado el traspaso de las cuentas de la República al control del Estado venezolano y de sus autoridades legítimas, para evitar que continúe el saqueo y destinarlas a satisfacer los problemas», señaló Guaidó en un comunicado difundido en Twitter.

Indicó que el «funcionamiento y control» de estas cuentas se someterá a la aprobación de la unicameral Cámara venezolana, de mayoría opositora, a la que propondrá que tome «las medidas necesarias para garantizar la mayor transparencia» en el uso de los fondos.

Según Guaidó, esta medida evitará que el gobernante Nicolás Maduro «y su banda» hagan uso de los recursos y «sigan robándose el dinero de los venezolanos».

Asimismo, informó que se inició un proceso para nombrar una nueva directiva de la estatal petrolera Pdvsa y de su filial Citgo, que opera en Estados Unidos.

Señaló que toma esta decisión para reactivar la industria petrolera venezolana, que pasa por un «oscuro momento» y para «garantizar que Citgo siga siendo de los venezolanos».

Con todo, no avanzó nombramientos ni estableció plazos.

La tensión política en Venezuela se disparó el pasado miércoles, cuando Guaidó se autoproclamó presidente encargado ante cientos de miles de simpatizantes, al adjudicarse las competencias del Ejecutivo ante la «usurpación» que, considera, hizo Maduro de la Presidencia.

El líder chavista se impuso con holgura en los comicios de mayo pasado, a los que no se presentó el grueso de la oposición por considerarlos fraudulentos.

Por ello, el antichavismo afirma que «usurpa» la Presidencia, al estimar que su segundo mandato de seis años es «ilegítimo» y, por tanto, el Poder Ejecutivo recae en el jefe del Parlamento hasta que sean convocadas nuevas elecciones, según la interpretación que hacen de los artículos 233, 333 y 350 de la Carta Magna.