Guaymallén: Comenzó el juicio contra Lobos y aseguró que no conoce a los denunciantes

Este lunes comenzó el juicio en contra de Luis Lobos, ex intendente de Guaymallén acusado de fraude a la administración pública. Por la causa también está imputada su esposa, Claudia Sgró, y su suegra, María Elena Fernández. Sin embargo la última no se encuentra presente debido a problemas de salud.

Los tres están acusados de realizar maniobras fraudulentas cobrando el dinero de empleados del municipio.

En la previa al inicio los abogados defensores solicitaron la suspensión del debate debido a al ausencia de Fernández, pero el Tribunal no dio lugar y así se dio comienzo a la audiencia donde los acusados, de ser hallados culpable, podrían recibir una pena de hasta seis años de prisión.

En la acusación se determina que los imputados tenían a dos empleados domésticos particulares (Laura Fara y su hijo, Pablo Müller), que figuraban como trabajadores del municipio y cobraban un sueldo por ello. Sin embargo, ese dinero era retirado de los cajeros automáticos por la suegra de lobos.

Tanto Fara como su hijo indicaron no saber de esta maniobra, y afirmaron que nunca recibieron esos sueldos. En otras palabras, el dinero del municipio lo cobraba la familia Lobos y se lo quedaban ellos. A través de estas maniobras se alzaron con casi medio millón de pesos.

Sin embargo en el juicio el propio Lobos negó conocer a la mujer y a su hijo. «No sé quién es la señora Tara y menos el señor  Müller», sostuvo.

En el debate también declaró la propia Laura Fara, que trabajaba para María Elena Fernández, y que fue quien realizó la denuncia que motivó la investigación. Allí explicó que conocía a su empleadora y a Sgró del barrio, y que en 2011 le habían ofrecido un «ayuda social» de unos $500, que le iban a dar mes a mes.

Así, explicó, para recibir esto tuvo que firmar unos papeles de la Municipalidad de Guaymallén, y luego tenía que ir a retirar una tarjeta de débito que le terminó dando a Fernández.

Además explicó que a su hijo también le ofrecieron lo mismo. Estas maniobras se repitieron hasta el 2016, cuando ella misma descubrió que figuraba como empleada del municipio desde el 2011, pero nunca percibió un sueldo ni realizó tareas. «Me dio mucha bronca enterarme que era empleada desde 2011», aseguró.

En los próximos días continuarán los debates que podrían terminar con la condena de Lobos y su mujer. Por su parte Fernández presentó un certificado médico válido por 30 días.

Foto: Gentileza Sitio Andino

Fuente: Jornada