Guaymallén: La madre de una niña violada y embarazada por su padrastro fue detenida por corrupción de menores

A principio de año salió a la luz el caso de una menor de 12 años que quedó embarazada de su padrastro luego de haber sido violada en una casa de Guaymallén. En ese entonces la denuncia fue radicada por la madre de la víctima, luego de advertir que su hija cursaba la semana 16 de su embarazo.

Sin embargo los investigadores comenzaron a seguir los pasos de la mujer, ya que creían que ella ayudó a encubrir el abuso y luego ayudó a su pareja para que huyera. En este contexto lograron determinar que la mujer estaba cometiendo otro delito, por lo que fue detenida: mantenía relaciones sexuales con su novio en frente de sus otras hijas, de 8 y 10 años.

El viernes pasado la mujer y su actual pareja fueron detenidos luego de tres allanamientos en el barrio Lihué. Tras su aprehensión, la fiscal de Delitos Contra la Integridad Sexual, Virginia Rumbo, los imputó por corrupción sexual agravada, y en los próximos días se definiría si son trasladados de un penal.

La mujer había quedado en el centro de las miradas luego de que se conociera la violación contra su hija. En ese entonces sus testimonios habían llamado la atención de los investigadores debido a una serie de contradicciones.

Además, los trabajos realizados por el personal del Equipo Técnico Interdisciplinario (ex OAL), habían arrojado un petitorio para que le retiraran a la mujer la tutela de sus otras hijas.

Ante esto la mujer apuntó contra los trabajadores del organismo estatal, y se puso como víctima de los hechos. En este contexto afirmó que había sido engañada por su ex pareja, y que este le había asegurado que «se iba a entregar».

Con el correr de los meses, y tras un seguimiento de personal de la División de Delitos Contra la Integridad Sexual y el ETI, se conoció que la mujer mantenía relaciones sexuales frente a sus hijas. Además las pequeñas declararon que su madre las amenazaba con pegarles para que no contaran nada acerca de esta situación.

Tras reunir las pruebas, la fiscal Rumbo pidió la captura de la mujer y su pareja. En tanto, las menores quedaron a cargo de uno de los hogares que la Dinaf. En los próximos días las pequeñas serían sometidas a pericias para saber si también fueron abusadas.

Además de esto, en las últimas horas se conoció que la mujer sabía de que su hija estaba embarazada, y que igual esperó cinco días para radicar la denuncia (con el objetivo de darle tiempo a su ex para que huya).

Cuando los efectivos comenzaron con la búsqueda del sospechoso, este ya se encontraba en Bolivia (había registros de que el hombre había sacado un pasaje desde la Terminal de Ómnibus de Mendoza hacia ese país). Es por eso que la Justicia local pidió colaboración con las autoridades bolivianas para dar con el sospechoso, algo que aún no ha sucedido.

También se analiza si la mujer conocía de las vejaciones desde antes de que su hija quedara embarazada. Esto se debe a que los peritajes determinaron que la pequeña venía sufriendo violaciones desde hacía mucho tiempo. Si esto se confirma, a la madre podría sumársele la imputación de participe primaria o secundaria.