Luego de una semana de incertidumbre y de reuniones, los responsables de la fábrica La Colina daban a conocer que el establecimiento trabajaría normalmente en la temporada. El cierre a la importación de pulpa de tomate y deudas con proveedores hacían peligrar su continuidad.
A plena luz del día, dos ladrones ingresaban a una vivienda y no dejaban lugar sin revolver en búsqueda de dinero y objetos de valor. Vecinos de calle Sarmiento al 1300, advertían cuando los desconocidos ingresaban a la casa y llamaban a la policía. Los uniformados sorprendían a los sujetos cuando llegaba la dueña de casa y sin oponer resistencia, los delincuentes eran trasladados a la Comisaría 32 quedando a disposición del juez en turno.



