Un camión que transportaba gas propano sufría un accidente cuando por la ruta 144, en la zona de la Cuesta de los Terneros tenía una rotura de los frenos. El rodado terminaba contra un cerro quedando detenido. De inmediato se organizaba un operativo vial y de control para evitar que se fugara el fluido, por lo que era trasladado a otro vehículo similar. También se hacía presente el personal de bomberos para evitar cualquier problema y personal de seguridad pasaba la noche en la zona por si ocurría algún hecho.
Crecía el interés por parte de los vecinos por vender los terrenos frente a la nueva terminal de ómnibus de la ciudad.



