Hagámonos cargo

Por Enrique Mario Barrera

En tiempos en que la pandemia sigue y las segunda y tercer ola amenazan, estamos aferrados a la esperanza de una vacuna que estabilice nuestra forma de vivir definitivamente, a pesar que hay cosas que han cambiado, ya sea por la naturaleza o por las consecuencias de una política errática y dañina llevada a cabo por un gobierno nacional insensible y enfermo de poder, que nos trata de alejar de la vida de calidad que alguna vez supimos tener y hoy se ve tan lejos en el tiempo que nos permite observar en el enorme estancamiento en que nos encontramos.
Hace un par de meses se conocieron los alarmantes índices de pobreza e indigencia de nuestra sociedad y el poder no se inmutó, mientras en la administración central se compran cortinas nuevas por 8 millones de pesos (Afip), sillones nuevos (presidencia del senado) por 1,2 millones; se crean oficinas (Nodio), se amplían ministerios con cifras billonarias y la administración nacional sigue agigantándose y gastando cada vez más los escasos recursos que tenemos. Como la carga tributaria que soporta nuestra economía no se puede incrementar por estar en un límite máximo peligroso el gobierno sube y sube los combustibles como último recurso, lo que le representa recaudación inmediata y que les sirve en un año electoral complicado como el actual sin ver las consecuencias negativas que eso produce en nuestra vida cotidiana.
Pero la maquinaria kirchnerista camporista (con el PJ como mascarón de proa) sigue avanzando en su plan de sometimiento social tratando que la decadencia sea mayor cada día. El Ejecutivo ejercido desde el Legislativo sigue su marcha, creando nuevos puestos de trabajo para satisfacer al sector camporista, designación de jueces, fiscales y cuanto cargo puedan seguir colonizando les viene bien, embajadas y jefaturas de lo que sea les es rentable. Manejo egoísta de la aplicación de vacunas contra el covid logrando mantener esa prioridad que ninguna ley les avala.
Pero no nos hagamos los sorprendidos por los acontecimientos que puedan venir en un futuro no muy lejano si esto sigue así, puesto que el plan lo van anticipando y la ciudadanía republicana lo asimila sin anestesia. En estos días el gobierno promociona un paquete de productos básicos de telefonía, internet y tv a costo económico y ya adelantaron los cambios que vendrán en el delicado tema de “obras sociales” las que se reducirían a cuatro o cinco y ni hablar del tema de alimentos con las proposiciones de un grupo interno del Inta llamado Frente de Todos-Inta que plantea cambios radicales en el campo de la alimentación del país. ¿En qué puede cambiarnos la vida lo manifestado en este último párrafo? En mucho, ¿Qué pasa si se estatizan los servicios comunicacionales, las obras sociales y el manejo de los alimentos? : …..Venezuela!!
Lo poco positivo que sale del Senado de la Nación en beneficio de la gran mayoría del pueblo argentino y que nos afecta a todos es responsabilidad de quienes allí definen las cosas y está dado por las autoridades de esa cámara y de los 41 senadores que le aportan la mayoría que necesitan para todo, realizando una tarea bastante perversa puesto que esos 41 ediles representan a las distintas provincias de donde provienen y votan en numerosas ocasiones en contra de los intereses de esos estados provinciales teniendo un papel de sumisión vergonzante ante el poder central. Es allí donde se gesta la mayor parte de la decadencia nacional y es lo que nos mantiene anclados en nuestro desarrollo. Cada habitante de la provincia que sea puede, en forma individual o colectiva, solicitar información del proceder parlamentario del senador que lo representa y velar que el interés provincial prime sobre el nacional para evitar abusos de poder como los que ocurren en la actualidad. No nos hagamos los distraídos, la patria está en juego.
por Enrique Mario Barrera