Hambre: un drama de muchos, un compromiso de todos

El presidente electo, Alberto Fernández, encabezó ayer la primera reunión de trabajo del Consejo Federal Argentina Contra el Hambre, uno de los programas que implementará una vez que asuma. El encuentro contó con la presencia de varios dirigentes políticos y sociales, y del conductor televisivo Marcelo Tinelli, quien ya había confirmado que formaría parte del proyecto.
Daniel Arroyo, a quienes muchas voces señalan como el próximo ministro de Desarrollo Social, aseguró que dicho programa será prioritario en el gobierno que asumirá sus funciones el 10 de diciembre y que su objetivo central es “que todos accedan a la canasta básica de alimentos” porque, advirtió, «el problema es que hoy siguen subiendo los alimentos y hay mucha gente que saltea comidas”.
Otro de los famosos que podría integrar el mencionado consejo es el neurocientífico Facundo Manes, quien desde hace tiempo viene reclamando un plan para garantizar los alimentos a todos los compatriotas. Hace unos meses, Manes declaró que “El hambre en Argentina es algo dramático. Según varios reportes, hoy hay alrededor de 3 millones de personas con sensación de hambre y Argentina no es un desierto, es un país que genera alimentos para diez Argentinas y que haya hambre en este país es inmoral, no hay hambre por falta de alimentos, sino por inmoralidad, por corrupción. Y esto es una hipoteca social. El hambre debería ser la prioridad de cualquier presidente y nosotros, como sociedad, debemos presionar por eso”.
Fue justamente Manes quien también acuñó el concepto de “la Argentina privilegiada” (donde él mismo se incluye y también podría incluirse Tinelli), que son aquellos argentinos que podemos dormir cómodamente, pensar en el mediano plazo y, sobre todo, comer todos los días. Con el célebre neurólogo coincidimos en que esos argentinos tenemos la necesidad, la responsabilidad y el deber ético de involucrarnos y resolver el drama de millones de compatriotas que la pasan realmente mal porque –tal como afirma– “no podemos ser felices con tanta desigualdad y corrupción a nuestro alrededor”.